El reciente anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado importantes repercusiones en el sector del cobre, específicamente tras la imposición de un arancel del 50% a los productos semiacabados de este metal. Sin embargo, el ácido cóctel de medidas impuestas no afectará a los cátodos de cobre refinados, lo que resulta ser un alivio significativo para gran parte de la industria chilena, que depende en gran medida de estas exportaciones.
En una proclamación emitida el 31 de julio de 2025, Trump expuso una serie de nuevos aranceles a las importaciones de cobre que, si bien han sorprendido a muchos participantes del mercado, no alcanzan la amplitud anticipada. La aplicación de las nuevas tarifas comenzará el 1 de agosto y contempla un arancel universal escalonado del 15% al cobre refinado a partir de 2027, incrementándose al 30% en 2028.
El canciller chileno, Alberto van Klaveren, subrayó la situación favorable al afirmar que “el 99.9% de nuestras exportaciones a EE.UU. está conformada precisamente por cátodos de cobre y, en consecuencia, no están cubiertos por esta tasa del 50%”. Este enfoque deja a la industria chilena en una posición menos comprometida frente a lo que podría haber sido un impacto severo en su economía.
El análisis no se detiene ahí; el ministro de Hacienda, Mario Marcel, también destacó que la actual regulación no solo exime a los insumos y cátodos, sino que además mantiene un arancel de reciprocidad del 10%. Esta medida es vista como un indicador de la relación sólida y confiable que Chile posee como principal proveedor de cobre para Estados Unidos.
Máximo Pacheco, presidente del directorio de Codelco, expresó que el impacto inicial de estas tarifas beneficia la continuidad de abastecimiento al mercado estadounidense. Sin embargo, se subraya la necesidad de continuar investigando formas de añadir valor al cobre a través de su fundición y refinación en el territorio chileno.
Desde el ámbito legislativo, la respuesta ha sido en su mayoría positiva; el diputado Jaime Mulet, quien representa una zona minera, resaltó la importancia de este anuncio para Codelco y la economía nacional. Por su parte, Víctor Pino, presidente de la Comisión de Economía de la Cámara, espera que el anuncio reduzca la incertidumbre que ha rodeado al mercado del cobre, a la vez que anticipa la continuación de diálogos fructíferos entre las autoridades chilenas y estadounidenses.
La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, también celebró la medida, enfatizando que los cátodos y concentrados de cobre son la columna vertebral de las exportaciones chilenas a Estados Unidos.
Es evidente que, a pesar de las dificultades presentadas por el entorno económico, el anuncio de Trump ofrece un respiro inesperado para la industria chilena del cobre, invitando a un análisis más profundo y reflexionado sobre la importancia de asegurar un futuro sustentable y valioso para este recurso vital en el contexto global.
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