Los precios del cobre en Estados Unidos experimentaron un notable repunte recientemente, impulsados por la declaración del presidente Donald Trump sobre un arancel del 50% que entrará en vigor el 1 de agosto. Sin embargo, a pesar de esta noticia, los precios se mantuvieron por debajo de sus máximos históricos, debido a un exceso de suministro en el país y la incertidumbre alrededor de los detalles del nuevo impuesto.
Trump anunció el martes la imposición de nuevos aranceles al cobre, y un día después, confirmó la fecha de implementación. En este contexto, el contrato de futuros más activo del cobre en la Bolsa COMEX subió un 1.7%, alcanzando un precio de 5.58 dólares por libra, cerca del récord de 5.9 dólares registrado anteriormente.
El analista Ole Hansen, del Saxo Bank, expresó su perspectiva sobre el mercado, sugiriendo que el alto suministro de cobre podría persistir, lo que mantendría la prima del cobre en Nueva York sin reflejar plenamente el arancel del 50%. La prima del cobre COMEX en relación al de la Bolsa de Metales de Londres (LME) se situaba en 2,615 dólares la tonelada, es decir, un incremento del 27%, aunque por debajo de los picos alcanzados días previos. Además, el cobre de referencia en la LME vio un repunte después de cinco jornadas de pérdidas, aumentando un 0.6% hasta 9,688.5 dólares.
Los operadores anticiparon las nuevas tarifas tras el anuncio de una investigación en febrero, resultando en un envío a Estados Unidos que cubre casi un año de importaciones en lo que va del 2025. Ante esta situación, los analistas prevén que la prima del cobre COMEX podría disminuyendo en los próximos meses a medida que se agoten las existencias y la demanda se vea afectada por los aranceles.
En el ámbito de otros metales básicos, el aluminio en la LME incrementó en un 0.4%, alcanzando 2,608 dólares la tonelada; el níquel creció un 2% hasta 15,285 dólares; el zinc subió 1.4% a 2,779.5 dólares; el plomo disminuyó un 1.1% hasta 2,034 dólares; y el estaño presentó un leve aumento del 0.4%, marcando 33,430 dólares.
Por otro lado, los precios del oro mostraron poca variación, ya que la fortaleza del dólar compensó el impacto de los nuevos aranceles anunciados por Trump, lo que generó un aumento en la compra de este metal entre inversionistas que buscan resguardarse ante un creciente riesgo geopolítico. El oro al contado subió un 0.2%, alcanzando 3,318.56 dólares la onza, mientras que los futuros estadounidenses también avanzaron un 0.2%, llegando a 3,328.30 dólares.
El índice del dólar, que también subió un 0.2%, reafirmó que la fortaleza del mismo puede disminuir el atractivo del oro, ya que se vuelve más costoso para los compradores que operan con otras divisas. Algunos analistas, como Daniel Pavilonis, consideran que sin una escalada significativa en las tensiones geopolíticas, el oro puede no superar los 3,400 dólares a corto plazo, sugiriendo que podría mantenerse dentro de un rango limitado en el futuro cercano.
Sin embargo, el interés por el oro parece crecer entre las economías emergentes, que ven en este metal como un refugio seguro en un mundo cada vez más incierto. Paul Wong, de Sprott Asset Management, resaltó las propiedades atractivas del oro en tiempos de riesgo geopolítico persistente.
Esta información corresponde al contexto económico del 10 de julio de 2025, y refleja un mercado en constante cambio que los inversionistas están siguiendo de cerca.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


