El cobre llegó a su punto más bajo en casi dos semanas, afectado por la recentísima calma en los mercados, tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La noticia de que Trump no utilizará la fuerza militar para tomar Groenlandia, junto con su retractación de los aranceles planeados para países que se oponen a su ambición sobre la isla ártica, contribuyeron a un ambiente más estable.
A las 10:34 GMT del 22 de enero de 2026, el cobre de referencia a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) se cotizaba a 12,640 dólares por tonelada, con una caída del 1.3%. Este descenso se produjo después de que el metal alcanzara un mínimo de 12,621 dólares, la cifra más baja desde el 9 de enero. El precio del cobre había experimentado un notable repunte, llegando a un máximo histórico de 13,407 dólares una semana antes.
Trump había anunciado el miércoles anterior que desistiría de aplicar aranceles a aliados europeos, quienes habían sido amenazados con tarifas a partir del 1 de febrero. Esta decisión fue recibida con alivio en los mercados, donde se percibe que la ansiedad ha disminuido significativamente. Según Tom Price, analista de Panmure Liberum, “la ansiedad se reduce en el mercado y todo retrocede porque el motor principal ya no está en juego”. Esto sugiere que los inversores podrían retirar capital de sus posiciones conservadoras, lo que podría influir en los precios de las materias primas en días venideros.
El repunte del cobre y otros metales industriales este año no refleja cambios significativos en los aspectos de oferta y demanda, resaltó Price. De hecho, el contrato del cobre al contado en la LME se comerciaba con un descuento de 84 dólares por tonelada respecto al de tres meses, lo que indica una baja necesidad de metal en el corto plazo.
Las existencias de cobre en la LME han crecido hasta alcanzar las 168,250 toneladas, su máximo desde mayo de 2025, tras una entrada reciente de 8,725 toneladas en los almacenes de Estados Unidos. Sin embargo, estas cifras quedan opacadas por las más de 500,000 toneladas de cobre almacenadas en Comex, un factor que puede influir en las tendencias del mercado en el futuro próximo.
En cuanto a otros metales básicos, el aluminio experimentó un ligero aumento del 0.1%, cotizándose a 3,116.5 dólares por tonelada. El zinc ganó un 0.7%, alcanzando los 3,197 dólares, mientras que el plomo y el níquel se sumaron levemente a esta recuperación con incrementos del 0.1% y 0.2%, respectivamente. El estaño, por su parte, registró un leve descenso del 0.7%, ubicándose en 51,055 dólares.
El panorama actual del mercado de metales refleja una compleja interacción de factores económicos y políticos, revelando cómo las decisiones en la esfera gubernamental pueden repercutir directamente en la valoración de las materias primas. Las previsiones en torno a estos metales serán cruciales para anticipar los movimientos futuros del mercado.
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