Si en tu hogar o en el centro médico donde recibes atención hay un ventilador o equipo de asistencia respiratoria, es crucial prestar atención a las advertencias recientes emitidas por las autoridades sanitarias. En un comunicado fechado el 17 de febrero de 2026, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) alertó sobre 19 modelos específicos de dispositivos que presentan riesgos graves para la salud. Esta medida se basa en la identificación de problemas relacionados con los materiales internos utilizados en estos equipos.
La razón detrás de esta alerta radica en la espuma de poliuretano con la que están fabricados estos ventiladores, diseñada inicialmente para reducir el ruido durante la operación. Sin embargo, con el tiempo, esta espuma puede degradarse y liberar partículas y compuestos químicos nocivos. La exposición a estos residuos puede ocasionar desde irritación leve hasta síntomas más complejos, como tos persistente, falta de aire y bronquitis. En casos de exposición prolongada, los efectos pueden ser aún más severos, afectando órganos vitales como el hígado y los riñones, además de agravar enfermedades preexistentes como el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Los equipos afectados son aquellos fabricados antes del 26 de abril de 2021. La lista incluye modelos como el DREAMSTATION ASV, TRILOGY 100 y 200, y los A-SERIES BIPAP, entre otros. Es fundamental que tanto hospitales como clínicas privadas sigan las instrucciones de Cofepris, que incluyen inmovilizar estos equipos de inmediato y realizar un inventario detallado. Esta acción no se limita simplemente a apagarlos; deben ser almacenados de manera segura y se debe informar a las autoridades sobre el número y tipo de aparatos retirados.
Para los pacientes que utilizan estos ventiladores en casa, la recomendación es clara: suspender su uso y ponerse en contacto con su proveedor médico de inmediato. Además, se hace un llamado a la población para que notifique cualquier incidente relacionado con estos dispositivos, lo que ayudará en el fortalecimiento de la vigilancia sanitaria.
Es importante señalar que este no es el primer aviso en torno a estos ventiladores. Ya existían demandas colectivas contra el fabricante por la comercialización de dispositivos defectuosos en México, muchos de los cuales llegaron al país durante la pandemia de COVID-19 bajo registros de emergencia. Alertas internacionales emitidas por la FDA en 2021 habían señalado fallas en los materiales, lo que llevó a un aumento en la supervisión de estos modelos para asegurar la salud y el bienestar de los usuarios.
La situación actual subraya la necesidad de una vigilancia adecuada sobre los dispositivos médicos y la importancia de actuar con rapidez cuando se identifiquen riesgos. Mantener la seguridad de los pacientes debe ser la prioridad, y la colaboración entre autoridades sanitarias y profesionales de la salud es esencial para enfrentar estos desafíos.
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