El arte moderno mexicano estará en el centro de atención junto a los grandes maestros europeos en la inauguración de Faro Santander, un nuevo centro cultural ubicado en el emblemático edificio Pereda, restaurado por el arquitecto David Chipperfield. Este esperado evento está programado para el 8 de septiembre, cuando se abrirán las puertas a dos colecciones notables: la Colección Gelman, considerada uno de los más destacados conjuntos de arte mexicano del siglo XX, y el acervo del Banco Santander, que alberga obras maestras de artistas como Tiziano, El Greco, Goya y Velázquez.
La Colección Gelman incluye obras de importantes exponentes del arte mexicano como Frida Kahlo, Diego Rivera y Rufino Tamayo, entre otros, y su llegada a España ha generado un amplio debate en México sobre la protección del patrimonio cultural. Esta controversia ha girado en torno a la definición de las leyes que protegen estas obras, muchas de las cuales cuentan con una Declaratoria de Monumento Artístico que restringe su salida del país.
Por su parte, el acervo del Banco Santander, acumulado durante más de 160 años, se destaca no solo por su antigüedad sino también por su diversidad, que abarca casi seis siglos de creación artística. Bajo la curaduría de la historiadora María Dolores Jiménez-Blanco, la exposición se organizará en cuatro ejes temáticos: historias sagradas, paisajes, bodegones y retratos. Este enfoque busca revelar las conexiones entre distintas épocas y estilos, provocando un diálogo enriquecedor entre el patrimonio artístico de la entidad bancaria y la vanguardia internacional.
El acuerdo reciente para presentar la Colección Gelman ha sido crucial en la discusión sobre el papel de estas obras fuera de México. La familia Zambrano, actual propietaria de la colección, ha sido parte de una dinámica que ha captado la atención del mundo del arte, llevando a la Fundación Santander a aclarar que las obras no abandonarán México de forma permanente. Después de casi dos décadas de apartarse de la vista pública, la colección regresó a su país de origen para una exhibición temporal en el Museo de Arte Moderno de México, un evento que contó con la presencia del Gobierno mexicano y que fue recibido con una mezcla de entusiasmo y protestas.
El viaje de estas piezas no termina aquí. En 2027, algunas de las obras de la Colección Gelman están programadas para exhibirse en la Fundación Beyeler, en Suiza, y luego en el Museo Nacional de Noruega. Este enfoque multicultural resalta el deseo de la Fundación Banco Santander de convertir a la colección en una embajadora del arte mexicano, promoviendo alianzas con instituciones culturales reconocidas en el ámbito internacional. De este modo, el Faro Santander no solo será un punto de encuentro para la admiración del arte, sino también un espacio de diálogo sobre la protección y la proyección del patrimonio cultural en un mundo globalizado.
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