Kazuya Yamachika es un diseñador que ha desafiado las convenciones de la moda, al fundar Ancellm en 2020 y dedicarse a transformar tejidos de maneras poco tradicionales. Un ejemplo notable de su enfoque innovador es la técnica de encoger cuero, una práctica generalmente desaconsejada por los expertos de la industria.
En su showroom de Tokio, en constante movimiento por la afluencia de compradores, Yamachika comparte la sorpresa que generan sus solicitudes en las fábricas: “Ellos absolutamente se sorprenden”. Gracias a su ubicación en la reconocida región de Kojima, Ancellm tiene acceso a algunas de las mejores fábricas textiles del mundo y, con una estrategia de precios que desafía a sus competidores centrados en la calidad del tejido, la marca se ha expandido rápidamente, alcanzando aproximadamente 90 minoristas desde Vancouver hasta Los Ángeles y Shanghái, además de una nueva tienda insignia en Tokio.
Alejándose de la pasarela, como muchos diseñadores radicados en Japón esta temporada, Ancellm eligió un entorno singular para su lookbook: una estación de tren con paredes de cristal, capturando el cambio de luces a lo largo de la tarde. Esta elección de ubicación resonó con la paleta del nuevo conjunto, que presenta matices lavados que transitan desde el azul pálido del cielo hasta un anaranjado atardecer, complementados por tonos rosa apagados y denim oscuro, así como técnicas como el cuero afilado y la sastrería teñida de azufre.
“Estamos buscando un look ligeramente más refinado desde la última colección”, explica Yamachika. Aunque continúa utilizando acabados especiales, la intención es no sobrecargar la presentación del procesamiento en sí. Cada pieza de la colección ha pasado por una cuidadosa experimentación en su laboratorio, favoreciendo un enfoque en la caída y la silueta que añade un leve toque bohemio.
Uno de los elementos más destacados de esta colección fue el Gobelin, un tejido jacquard típicamente grueso y difícil de manejar, que Yamachika logró suavizar al aflojar el tejido y cortarlo en un conjunto que incluye pantalones cortos anchos y una chaqueta con cinturón, decorada con un pastoral toile de Jouy dibujado a mano. “El tejido es lo suficientemente apretado para que el patrón se vea”, explica el diseñador, mostrando cómo la innovación y la tradición pueden entrelazarse en la moda contemporánea.
La información presentada es con base en el contexto de 2026, y no refleja actualizaciones posteriores a esa fecha. Sin embargo, la influencia de la marca Ancellm y su propuesta de diseño continúan resonando en el mundo de la moda, desafiando la percepción de lo que es posible en el ámbito textil.
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