En México, ninguna experiencia se compara con salir de una estética luciendo unas uñas recién hechas y perfectas, listas para cualquier evento. Sin embargo, la situación es diferente en Europa, donde desde el 1 de septiembre, la Unión Europea ha decidido prohibir los esmaltes semipermanentes, también conocidos como gelish. Esta drástica medida surge por la preocupación sobre los químicos contenidos en estos productos, los cuales han sido clasificados como carcinógenos, mutágenos y tóxicos para la reproducción.
Es cierto, hablamos de esos barnices que pueden durar hasta tres semanas, con un brillo que simula la frescura de una aplicación reciente. Sin embargo, han sido objeto de análisis por los riesgos potenciales que representan para la salud.
Las autoridades europeas han señalado que dos de los ingredientes más comunes en estos esmaltes —el óxido de trimetilbenzoildifenilfosfina (TPO) y la dimetiltolilamina (DMPT)— pueden tener efectos dañinos con el uso prolongado. Estos compuestos no solo están prohibidos en esmaltes, sino también en otros productos de belleza.
Según el doctor José Miguel García Cebrián, ginecólogo en la clínica Ginemed en Sevilla, el verdadero riesgo se presenta con la exposición constante a estas sustancias. Mientras que una aplicación ocasional podría no tener consecuencias graves, las clientas que reciben manicura cada tres semanas, así como los trabajadores de salones de belleza que manipulan estos productos de forma diaria, están significativamente más expuestos a sus efectos nocivos.
El TPO y DMPT son críticos para la eficacia del gelish, permitiendo que se seque bajo luces LED/UV y mantenga su resistencia. Sin embargo, las lámparas utilizadas también emiten radiación que podría dañar el ADN celular y acelerar el envejecimiento de la piel en las manos, además de provocar manchas y reacciones alérgicas.
Aunque en México estos productos aún no han sido prohibidos, muchas fórmulas utilizan los mismos componentes potencialmente peligrosos. La autocapacitación es clave para prevenir riesgos a la salud al elegir productos de manicura.
Los efectos de estos químicos son preocupantes:
TPO: Existe evidencia de que puede dañar el ADN y contribuir a estrés oxidativo. Estudios en animales han asociado su uso con disminución de la fertilidad y alteraciones durante el desarrollo embrionario.
DMPT: Se ha encontrado que puede causar irritación en la piel, ojos y vías respiratorias. Exposiciones frecuentes podrían afectar el hígado, riñones y el equilibrio hormonal.
Si deseas cuidar tu salud, es recomendable leer las etiquetas de los productos que usas y evitar aquellos que contengan TPO o DMPT. Afortunadamente, existen alternativas más seguras, tales como Methyl Benzoylformate, Bis-Trimethylbenzoyl Phenylphosphine Oxide y Hydroxycyclohexyl Phenyl Ketone.
Además, no dudes en preguntar en tu salón sobre la composición de los productos que utilizan. Los esmaltes tradicionales son una opción más segura, ya que no necesitan de lámparas UV y cuentan con fórmulas que ofrecen duración.
No se trata de eliminar por completo el gelish de tu rutina, pero sí puedes ser más consciente de su uso. Usarlo de manera ocasional probablemente no represente un riesgo significativo. Lo importante es mantener una exposición controlada y, al usar lámparas, aplicar protector solar en las manos.
La información aquí presentada corresponde a la fecha de publicación original (2025-09-02 12:15:00), y es esencial estar informado para tomar decisiones más seguras y responsables en el cuidado de la salud.
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