En un pasado reciente, la preocupación por el calor extremo causado por el cambio climático parecía una proyección distante; sin embargo, hoy se ha concretado como una amenaza tangible para los trabajadores de las cadenas de suministro de la moda. Este fenómeno no solo afecta la operatividad de la industria, sino que también pone en riesgo la salud de quienes trabajan en fábricas, especialmente en el sur y sudeste asiático, donde las altas temperaturas son más pronunciadas.
Con el aumento de días peligrosamente calurosos, muchas fábricas enfrentan situaciones críticas. Los trabajadores están sufriendo consecuencias graves, como un incremento en la cantidad de empleados que se reportan enfermos, desmayos en el lugar de trabajo y un deterioro en su capacidad para concentrarse y realizar tareas con precisión. Un reciente informe de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York destaca que el estrés térmico ha surgido como una de las más grandes amenazas para la fuerza laboral de la moda, subrayando su impacto en la resiliencia del sector.
Las olas de calor en India, por ejemplo, ya están interrumpiendo la producción. En 2024, cuando las temperaturas superaron los 40 grados Celsius durante días consecutivos, los trabajadores experimentaron diversos problemas de salud, incluidas infecciones del tracto urinario y calambres menstruales severos. Este desafío climático exige una respuesta adecuada de las marcas, que deben comenzar a establecer medidas proactivas, incluyendo la recolección y reporte de datos sobre el riesgo de calor, desarrollar políticas específicas para la adaptación al calor extremo y realizar inversiones significativas en sistemas de enfriamiento y ventilación en las fábricas.
No obstante, los fabricantes no pueden esperar a que las marcas tomen cartas en el asunto. Muchos han adoptado un enfoque anticipado y están redefiniendo el diseño de sus fábricas para garantizar el bienestar de su mano de obra, como señala Gauri Sharma, directora de estrategia en el Fashion Producer Collective (FPC). Este enfoque colaborativo incluye sesiones regulares entre miembros del FPC para compartir desafíos y soluciones en torno a la adaptación al calor.
Los esfuerzos manufactureros han comenzado a tener un impacto notable. Por ejemplo, el grupo Epic, un importante fabricante basado en Hong Kong, ha priorizado el bienestar de su fuerza laboral con el diseño de su nueva fábrica Trimetro en Odisha, India. Este modelo de fábrica, que emplea a 10,000 trabajadores y tiene la capacidad de producir 20 millones de prendas al año, está diseñado para operar sin problemas incluso en temperaturas superiores a 49 grados Celsius. El enfoque innovador incluye la orientación de edificios y ventanas para minimizar la exposición solar, el uso de aislamiento de alto rendimiento y la incorporación de vegetación nativa que ayuda a enfriar el entorno, reduciendo las temperaturas exteriores en casi 10 grados Celsius.
A medida que la industria de la moda enfrenta estos desafíos, es evidente que la colaboración y la acción colectiva son esenciales para abordar de manera efectiva el estrés por calor. Las soluciones propuestas por los fabricantes apuntan a un futuro más resiliente y adaptado al clima, pero para lograr un impacto verdadero, se necesita la implicación de toda la industria.
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