Las lluvias de 2025 en la Ciudad de México han marcado un hito por su intensidad y frecuencia. En el mes de junio, se registraron aproximadamente 337 millones de metros cúbicos de agua, un récord que no se había visto en más de cinco décadas, según informes de la UNAM. De forma alarmante, el 11 de agosto se presentó una tormenta que descargó 84 mm de lluvia en el Centro Histórico en solo 20 minutos, lo que causó el colapso del drenaje y múltiples daños en viviendas. Esta situación extrema ha dejado a numerosos hogares lidiando con paredes húmedas, lo que conlleva riesgos de moho y deterioro estructural.
Si tu hogar ha sido afectado por estas inclemencias, existen medidas accesibles que pueden ayudarte a recuperar las paredes y prevenir daños mayores. A continuación, te ofrecemos una guía para actuar de manera efectiva ante esta problemática.
Ventila y drena lo más posible
El primer paso es eliminar el agua estancada en el interior de tu casa. Si es seguro hacerlo, abre puertas y ventanas para facilitar la circulación de aire. Utiliza bombas, trapos o toallas para secar el suelo y disminuir la humedad ambiental, ya que esto es fundamental antes de emprender cualquier reparación.
Usa ventiladores y deshumidificadores
Para acelerar el proceso de secado, coloca ventiladores en las áreas afectadas y considera el uso de deshumidificadores portátiles. Estos dispositivos son esenciales para absorber la humedad ambiental y prevenir la formación de moho en paredes y techos.
Aplica un impermeabilizante antihumedad
Identifica las zonas afectadas y aplica un producto impermeabilizante, como Fester Imperfácil No Más Salitre. Este material, al ser mezclado con agua, forma una capa protectora sobre la pared que es tanto fácil de usar como económica, además de evitar futuras grietas.
Identifica el origen y repáralo
La humedad puede tener diversas fuentes, como filtraciones, capilaridad o condensación. Es vital investigar y reparar cualquier filtración externa, especialmente de azoteas, antes de proceder a restaurar las paredes interiores.
Limpia pintura dañada y repara la superficie
Una vez que la pared esté seca, raspa el revestimiento dañado hasta alcanzar el ladrillo. Asegúrate de dejar un margen de al menos 50 cm por encima del nivel de humedad. Luego, repara la superficie utilizando yeso nuevo o pintura antihumedad para garantizar una protección adecuada.
Protege a largo plazo
Para prevenir futuras humedades, es recomendable limpiar coladeras, revisar las impermeabilizaciones y sellar las grietas que puedan facilitar filtraciones en futuras lluvias.
Estos consejos son vitales para proteger tu hogar del agua y sus efectos devastadores. Con medidas sencillas y accesibles, es posible mitigar los daños causados por inundaciones.
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