En 2026, la influencia de la inteligencia artificial ha transformado profundamente el proceso de contratación, permitiendo que casi todos los aspectos de una postulación sean automatizados. Esta tendencia ha incrementado la importancia de las entrevistas cara a cara, que representan uno de los pocos momentos del proceso que no puede ser gestionado por máquinas.
La adopción de la IA genera dilemas tanto para empleadores como para solicitantes de empleo. Se plantea la cuestión de hasta qué punto se debe celebrar el uso eficaz de la IA en las postulaciones. Un aspecto crítico es si esta tecnología puede mejorar o distorsionar la percepción de las habilidades y logros de un candidato.
Expertos del sector, como Daniel Peters, fundador de Fashion Minority Report y antiguo marketero de Burberry y Selfridges, advierten sobre los riesgos de depender en exceso de la IA. Según él, si una candidatura se elabora exclusivamente con ayuda de esta tecnología, la autenticidad del aspirante podría verse comprometida en la entrevista. “La falta de autenticidad brilla en el cuarto de entrevistas”, señala.
Para muchos estudiantes de moda o recién graduados, la importancia continua de las entrevistas formales es un alivio. La IA ha uniformado de tal manera las postulaciónes que estas suelen parecer similares. Por lo tanto, la entrevista se convierte en una oportunidad esencial para diferenciarse en un mar de postulantes.
Además, para los diseñadores, el momento de la entrevista es crucial para mostrar un portafolio físico. Las oficinas de empleo suelen aconsejar a los solicitantes que muestren su proceso creativo. Quinn Fertig, una diseñadora graduada de Parsons este año, comparte su entusiasmo por el encuentro en persona, donde puede presentar sus trabajos. “Mis piezas son muy orientadas a la textura y el color; verlas en persona definitivamente ayuda”, afirma.
Desde el punto de vista de los empleadores, se desaconseja la exageración de logros. Nicolas Aburm, director creativo de la marca neoyorquina Area, busca información específica sobre las experiencias previas de los postulantes. “Todo el mundo que ha trabajado en Givenchy dice que diseñó el print del Rottweiler; pero, ¿qué hiciste tú?”, pregunta. La precisión en los detalles no disminuye el trabajo, sino que refuerza el valor del individuo dentro del equipo.
En el competitivo ámbito de la moda, la vestimenta que se elige para una entrevista cobra gran relevancia, aunque los empleadores puedan no admitirlo abiertamente. Fertig, por ejemplo, dedica tiempo a planear sus atuendos, incorporando sus propios diseños. Recuerda una ocasión en que usó una vasta falda plisada de su propia creación en una competencia de pitches que resultó ganadora. “Siempre trato de vestir en el lenguaje de la compañía a la que asisto; creo que eso es algo que a menudo se pasa por alto”, concluye.
Estos elementos destacan cómo el futuro del empleo en la moda puede depender no solo de la capacidad técnica, sino también de la autenticidad y la presentación personal. Mientras la IA continúe infiltrándose en el proceso de contratación, el enfoque humano y creativo seguirá siendo una ventaja distintiva en el mundo laboral.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

