En un mundo donde el software mejora constantemente los productos que utilizamos, algunas industrias aún están en camino de aprovechar su verdadero potencial.
Desde los iPhones hasta los Teslas, los usuarios se han acostumbrado a que las actualizaciones de software mejoren sus dispositivos. Sin embargo, fuera de la electrónica de consumo y los automóviles, las actualizaciones remotas aún no son comunes en muchos sectores.
No obstante, esta tendencia está comenzando a cambiar, comenzando con un producto inesperado: las bombas de calor. Recientemente, la startup de bombas de calor Quilt anunció que había implementado una actualización en las bombas de calor ya instaladas en los hogares de sus clientes. Esta actualización no solo solucionó errores, sino que también incrementó la capacidad de calefacción y refrigeración de las unidades en más de un 20% de manera instantánea.
“Desde un inicio, nuestra visión fue diseñar sistemas que pudieran ser continuamente mejorados y actualizados de forma remota. Este es un patrón que se ha establecido en los vehículos eléctricos, pero nadie lo había hecho antes en HVAC,” aseguró Paul Lambert, CEO de Quilt.
Conocido como ‘vehículos definidos por software’ en el ámbito automotriz, las bombas de calor de Quilt han sido calificadas como ‘HVAC definidos por software’.
Tradicionalmente, una vez instalada, una bomba de calor solo recibe atención cuando presenta un problema. Sin embargo, según Drew Tozer, experto en bombas de calor, esto podría ser la primera actualización de este tipo en el mundo. El equipo de Quilt, compuesto en gran parte por profesionales provenientes de empresas de tecnología como Nest, Google, Apple y Tesla, ha introducido la innovación en un sector donde la actualización constante no era la norma.
Isaac McQuillen, el ingeniero que lideró el proyecto de aumento de capacidad, compartió que los comentarios de los clientes y socios de instalación indicaron que una mayor capacidad operativa sería beneficiosa, especialmente para quienes tienen espacios más amplios. Así que el equipo se puso a trabajar para ver si era posible ajustar la potencia de las bombas.
Para lograr esto, Quilt incorporó sensores de alta calidad y precisión, recogiendo datos cruciales que facilitaron el desarrollo de la actualización. Al darse cuenta de que había margen para mejorar, comenzaron a realizar pruebas en unidades internas para validar tanto el rendimiento como la fiabilidad de las nuevas configuraciones.
Una bomba de calor de Quilt, originalmente, podía ofrecer hasta 19,700 BTUs de enfriamiento y 20,500 BTUs de calefacción por hora. Con la nueva actualización, estos números aumentaron a 24,000 BTUs de enfriamiento y 25,200 BTUs de calefacción por hora. Aunque esta nueva capacidad no cambia la eficiencia operativa de las bombas, sí les permite manejar mejor condiciones extremas de clima.
Sin embargo, el poder de las actualizaciones remotas no llega sin costo. Quilt invirtió en sensores de mayor calidad y en equipos de conectividad para permitir estas actualizaciones, lo que incrementó ligeramente el costo de producción. Aun así, Lambert considera que los beneficios son mucho mayores que los costos iniciales. McQuillen subrayó que “la valiosa información adicional justifica la integración de estos sensores.”
Según Lambert, “el reto consiste en crear toda la integración alrededor del software y que todos los sistemas funcionen juntos.” Gracias a estos esfuerzos, Quilt ahora puede ofrecer sus unidades a una gama más amplia de clientes sin necesidad de diseñar y comercializar un modelo completamente nuevo, lo que representa una victoria tanto para la empresa como para sus consumidores.
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