Las faldas de satén cortadas al bies marcaron el estilo del verano de 2018, y una de las marcas que desempeñó un papel fundamental en su popularidad fue Réalisation Par. Su icónica falda midi con estampado de leopardo cautivó a muchos, propiciando que los minoristas se lanzaran a replicar su éxito. Sin duda, las tiendas se inundaron de faldas de satén en una impresionante variedad de 20 colores.
Sin embargo, esta tendencia experimentó un descenso después de su apogeo. Ahora, en el presente, el estilo de las faldas slip ha resurgido, reavivando el gusto por estas prendas en el street style. A pesar de que el look ha evolucionado desde 2018, en 2025 se observan ciertas similitudes, aunque con detalles que muestran un giro fresco.
En el ámbito de la moda de Primavera-Verano 2025, la idea de usar ropa interior como prenda exterior se vuelve relevante, aunque con un enfoque en piezas que evocan una estética romántica y vintage, dignas de ser aprobadas por cualquier entusiasta de la moda. Imagina calzoncillos con volantes, camisones de algodón blanco y medias bordadas que, anteriormente, se ocultaban bajo un vestido de flores o una camiseta sencilla, ahora se exhiben con orgullo en plena luz del día.
Esta nueva visión se aleja del enfoque de fiesta más atrevido y opta por una estética más suave y caprichosa, caracterizada por una sencillez dulce. La forma más directa de abrazar este estilo es a través de una falda de satén adornada con delicados detalles de encaje—lo que antaño se podría haber llamado "el fondo de la falda".
En la última década de los 2010, la tendencia se centraba en faldas de cintura alta elástica, con un drapeado que caía justo por encima o por debajo de la rodilla. Ahora, en 2025, los dobladillos muestran una variedad mayor, con diseños fluidos de alturas variadas. Las propuestas de diseñadores como Dries van Noten incluyen opciones que presentan minivestidos más entallados al estilo de los 90, recordando incluso episodios icónicos de series populares.
Es evidente que el mundo de la moda sigue evolucionando, y las faldas de satén enfrentan un nuevo capítulo que invita a la experimentación y a la reinvención de looks previos. Este regreso, que respeta las raíces de la prenda, se manifiesta a través de detalles que reflejan una toma de decisiones más consciente y creativa por parte de diseñadores y consumidores por igual.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


