El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ha implementado un innovador modelo diseñado para integrar a choferes, repartidores y otros empleados que trabajan en plataformas digitales al sistema de seguridad social de México. Esta medida obedece a la reciente reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT), que reconoce formalmente la relación laboral existente en estos esquemas.
El aviso oficial fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 26 de junio, y las nuevas reglas comenzaron a regir desde el 22 de junio de 2025, en el marco de una prueba piloto de inscripción obligatoria. Según lo estipulado, aquellos que ofrezcan servicios a través de plataformas digitales tendrán derecho a recibir aportaciones de seguridad social, incluyendo su correspondiente beneficio con el Infonavit.
El Infonavit, organismo tripartita creado en 1972 con el objetivo de garantizar a los trabajadores el acceso a una vivienda digna, funciona como una institución de seguridad social. Administra los fondos destinados a vivienda, que son alimentados por las aportaciones de los empleadores y que permiten el acceso a diferentes esquemas de financiamiento para adquirir, construir, remodelar o mejorar un hogar.
Para que los trabajadores de plataformas digitales reciban estas aportaciones, es esencial que hayan ganado, en el mes anterior, el equivalente a un salario mínimo mensual vigente en la Ciudad de México, que actualmente asciende a 8,364 pesos. Si sus ingresos no alcanzan este umbral, se les considerará personas trabajadoras independientes, lo que hace que las contribuciones a la seguridad social y al Infonavit sean opcionales y recaiga la responsabilidad sobre ellos.
Los trabajadores que se inscriban en este nuevo esquema podrán disfrutar de una serie de beneficios, entre los que se incluyen el ahorro en la Subcuenta de Vivienda, con aportaciones que pueden ser tanto patronales como propias, así como rendimientos superiores a la inflación. También tendrán acceso a créditos de Infonavit una vez que acumulen un historial y saldo suficiente, y se podrán beneficiar de aportaciones extraordinarias para incrementar su saldo voluntariamente. Adicionalmente, si no utilizan un crédito o lo liquidan, podrán recuperar los recursos al momento del retiro.
Con respecto a las obligaciones de las plataformas, se establece que deben inscribirse y registrar a sus trabajadores ante el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Infonavit. También son responsables de realizar pagos bimestrales de aportaciones que equivalen al 5% del salario de los trabajadores y utilizar el Sistema Único de Autodeterminación (SUA) para calcular las cuotas. El incumplimiento de estas obligaciones podría resultar en actualizaciones, recargos y sanciones según lo estipulado por la Ley del Infonavit y el Código Fiscal de la Federación.
Este nuevo esquema, parte de una prueba piloto obligatoria supervisada por el Congreso y regulada por el Consejo de Administración del Infonavit en colaboración con el IMSS, tiene como finalidad validar los mecanismos de registro, aportación y fiscalización antes de su posible expansión. Se estima que aproximadamente 600,000 personas en México podrían beneficiarse de este modelo de aseguramiento, siempre y cuando las plataformas cumplan con la nueva legislación establecida.
La información presentada corresponde a la fecha de publicación original, el 28 de junio de 2025.
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