Sentarse en una butaca, con la incertidumbre a flor de piel sobre lo que el escenario depara, es un desafío tanto para quien actúa como para quien observa. Esta es la esencia central de “Conejo blanco, Conejo rojo”, una obra que se presenta como un enigmático salto al vacío, donde el actor o actriz se adentra en un territorio desconocido, dejando al público expectante y curioso.
Creada por el dramaturgo iraní Nassim Soleimanpour, esta experiencia escénica ha recorrido diversas ciudades del mundo, cautivando a miles. Cada martes, el evento tiene lugar en la Sala A de La Teatrería, prometiendo una aventura única hasta el 29 de julio, gracias a la colaboración de Late Producciones y Aurora Nova.
Sin guion ni dirección, el espectáculo enfrenta a una sola persona al escenario frente a un público que espera con ansias. La única información que recibe el intérprete, y también el espectador, es el nombre de la obra. Esta atmósfera de incertidumbre potencia las emociones y el interés, elementos fundamentales en cualquier performance.
El ciclo de funciones presenta un elenco de reconocidas figuras del teatro, cine y televisión, quienes asumen el reto de interpretar esta obra por única vez en sus vidas. En esta temporada, reconocidas personalidades como Bárbara Torres, Elyfer Torres, y Erika de la Rosa, entre otros, traerán su talento a los escenarios de La Teatrería, entregando actuaciones que son irrepetibles.
Cada presentación desencadena un viaje emocional, donde el actor descubre el texto justo delante del público en un sobre cerrado, sumergiendo a ambos en una experiencia visceral e íntima. Así, cada actuación se convierte en un reflejo de la capacidad de improvisación y honestidad del intérprete, generando una conexión directa y genuina con los espectadores.
Elyfer Torres, quien se presentará el 10 de junio, ha expresado su entusiasmo y nerviosismo ante este desafío que encarna “un acto de valentía escénica”. La actriz se ha referido a la obra como una propuesta única e interesante, destacando que, a diferencia de otras presentaciones teatrales, aquí la singularidad es la norma. No habrá segunda oportunidad para cada actor, lo que convierte cada función en un evento exclusivo.
Este tipo de teatro empodera no solo a los actores, sino también al público, quienes se convierten en cómplices y partícipes del proceso creativo. “Conejo blanco, Conejo rojo” se erige, por tanto, como una experiencia transformadora, que promete risas, reflexiones y momentos de sorpresa.
Los boletos para esta singular experiencia están disponibles en la taquilla del teatro y en línea. Sin duda, se trata de una propuesta que eleva el estándar de la improvisación teatral, donde cada función resulta ser un espectáculo fresco y emocionante, dispuesto a llevar al público en una montaña rusa emocional única.
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