El precio del petróleo ha experimentado un aumento significativo, alcanzando su mayor alza diaria desde el estallido del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Este repunte se produjo tras el anuncio del presidente Donald Trump sobre el restablecimiento del bloqueo naval a los puertos iraníes y la intención de imponer un peaje del 20% sobre las cargas que atraviesen el estrecho de Ormuz. Así, el barril de Brent para entrega en septiembre cerró a USD 83,80, lo que representa un incremento del 9,59% respecto al cierre anterior de USD 76,01. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) para agosto subió un 9,42%, alcanzando USD 78,14.
El Ejército de Estados Unidos ha declarado que el bloqueo entrará en vigor a las 20:00 GMT, y el Mando Central (Centcom) se ha comprometido a hacer cumplir esta medida, asegurando el tránsito para los buques que no infrinjan las normas. Trump también indicó que Estados Unidos “tomaría control” del estrecho y exigiría un peaje correspondiente sobre el transporte marítimo. Esta situación presenta a los operadores marítimos un dilema inédito: decidir entre pagar a Irán por protección o a Estados Unidos por la misma ruta.
Analistas del sector, como Andy Lipow de Lipow Oil Associates, se preguntan cuál será la respuesta del mercado ante esta dualidad. “¿Pagamos a Irán por su protección o pagaremos a Estados Unidos por la suya? ¿Y qué tanto será?” Estos interrogantes reflejan la creciente tensión en la región y el impacto directo en los precios del crudo.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución de Irán han acusado a Estados Unidos de poner en peligro el suministro mundial de petróleo. El canciller iraní, Abás Araqchi, ha subrayado que Irán continuará siendo el guardián del estrecho de Ormuz. Adicionalmente, la Organización Marítima Internacional (OMI) ha indicado que no existe base legal para implementar peajes en rutas marítimas internacionales.
Las hostilidades han escalado en las últimas semanas, especialmente tras la ruptura del acuerdo de alto el fuego firmado por Trump el 17 de junio, lo que propició ataques estadounidenses a más de 140 objetivos militares iraníes. Aunque los mercados habían sido relativamente complacientes con los ataques al tráfico marítimo, la reciente intensificación del conflicto ha cambiado el panorama, generando un alza severa en los precios del petróleo.
El entorno financiero europeo ha reaccionado prudentemente, con un índice paneuropeo como el STOXX 600 cerrando sin alteraciones significativas. El índice se ha mantenido en 641,01 puntos, reflejando la cautela de los inversores ante el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Las bolsas vieron el cierre semanal más bajo desde abril, con sectores clave como el energético experimentando un leve crecimiento. En contraste, los sectores de defensa y tecnología mostraron caídas, siendo el enfoque de los inversores la próxima temporada de resultados de las empresas.
Este panorama revela no solo el impacto directo en los mercados financieros y de petróleo, sino también la incertidumbre que rodea la geopolítica y su influencia en el comercio global. Las expectativas de los analistas deben ajustarse ante un conflicto que, lejos de resolverse, parece intensificarse, elevando aún más la volatilidad de los precios de crudo y los mercados relacionados.
(Actualización: Datos correspondientes al 13 de julio de 2026).
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


