Estados Unidos ha intensificado su campaña de bombardeos aéreos contra Irán durante la madrugada del viernes 17 de julio de 2026, atacando varios puentes y derribando una torre en un puerto estratégico del país. Ante esta escalada, el presidente Donald Trump ha amenazado con aumentar la ofensiva contra la infraestructura crítica iraní, buscando presionar a Teherán para que levante el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz.
Irán, en respuesta, ha lanzado ataques con misiles contra naciones aliadas de Washington en Medio Oriente, impactando en Qatar, Jordania, Bahréin y Kuwait. Estos proyectiles han sido dirigidos incluso a la base de Al-Tanf en Siria. Qatar ha confirmado la interceptación de varios de estos ataques, que fueron reivindicados por la Guardia Revolucionaria Islámica, a través de comunicados difundidos por la agencia Tasnim.
En un contraste poco común, la Casa Blanca manifestó que Irán sigue interesado en alcanzar un acuerdo con Estados Unidos, a pesar de la creciente tensión militar. Sin embargo, se reportó que el régimen iraní ha pedido a sus aliados hutíes en Yemen que se preparen para cerrar el estrecho Bab el-Mandeb, la ruta petrolera del Mar Rojo, si el Comando Central de Estados Unidos ataca la infraestructura eléctrica iraní.
El clima de tensión se agrava con nuevos acontecimientos. Un buque cisterna fue alcanzado por un proyectil desconocido mientras navegaba cerca de Omán, aunque la tripulación se encuentra a salvo y no se ha reportado impacto ambiental. Además, la Guardia Revolucionaria iraní afirma haber atacado radares de vigilancia marítima estadounidenses en Omán, continuando con su serie de reprisales.
La escalada de ataques ha conseguido que los precios del petróleo suban, ya que la inestabilidad en la región restringe los flujos de crudo a través de Ormuz. A las 03:12 GMT, los futuros del crudo Brent alcanzaron los $84.93 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se situó en $79.76, recuperando pérdidas de sesiones previas.
El director de la Agencia Internacional de Energía (AIE) ha expresado su preocupación por la seguridad energética mundial si Ormuz permanece cerrado. Esta ruta canaliza una parte significativa de los envíos globales de energía, y su bloqueo podría tener efectos profundos en los mercados internacionales.
Esta serie de ataques y contraataques ha marcado el desenlace de la tregua que había estado en vigor. El Comando Central de Estados Unidos ha mencionado que ya se han llevado a cabo varias oleadas de bombardeos contra Irán, con el objetivo de degradar sus capacidades militares, mientras que Qatar ha informado sobre la interceptación de un ataque con misiles dirigido contra su territorio.
En un discurso reciente, Trump afirmó que Estados Unidos “está ganando en Irán”, prometiendo que los resultados de sus esfuerzos se verán pronto. La situación sigue desarrollándose con rapidez, y cada día puede aportar nuevos capítulos en este tenso conflicto que repercute globalmente.
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