Los recientes enfrentamientos entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Nueva Familia Michoacana (LNFM) han escalado de manera alarmante, dejando una estela de pánico en varios municipios de Michoacán. La violencia se ha centrado, en particular, en Tuzantla, donde las balas y los explosivos han sido protagonistas en una lucha por el control territorial.
Estas dos organizaciones, a menudo consideradas como las más poderosas en México, han sido catalogadas por Estados Unidos como organizaciones terroristas, lo que ha llevado a un aumento en la atención internacional respecto a su actividad delictiva. En las últimas 24 horas, la localidad de Tuzantla ha sido escenario de incidentes violentos que han asustado a la población, mientras que las autoridades, tanto locales como federales, han permanecido inactivas ante esta crisis.
A medida que la confrontación se agudiza, se han cerrado carreteras y se han incendiado vehículos en un intento por bloquear el paso de uno y otro grupo. El pasado 17 de mayo, un operativo por parte de la Secretaría de Marina en el municipio de Huitzontla resultó en la muerte de doce miembros del CJNG y en la detención de otros nueve, que incluían a exmilitares colombianos. Durante este operativo se recuperaron armas de alto calibre y uniformes asociados al infame líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como ‘El Mencho’.
Al siguiente día, el caos se trasladó a la carretera Tuzántla–Zitácuaro, donde se registraron nuevos ataques. Sicarios del CJNG incendiaron al menos seis vehículos para impedir la movilidad de sus adversarios y obstaculizar la intervención de las autoridades. A pesar de la fuerte presencia de elementos de seguridad del Ejército Mexicano, la Secretaría de Seguridad Pública y la Guardia Nacional, no se reportaron bajas ni detenidos en este episodio.
Las investigaciones apuntan a que el mando de los ataques por parte del CJNG recae en Edwin Rivera Padilla, alias ‘El Barbas’, quien maneja las operaciones en Zitácuaro; mientras que La Familia Michoacana tiene como líder en estos conflictos a un personaje conocido como ‘El Colima’, un operador clave en la organización que sigue bajo la influencia de los hermanos Jhony y José Alfredo Hurtado Olascoaga, apodados ‘El Pez’ y ‘La Fresa’.
La violencia ha resurgido con fuerza tras la reciente captura de Miguel Ángel Reyna Román, ‘El Orejón’, considerado el segundo al mando dentro de La Nueva Familia Michoacana. Se especula que su arresto ha desencadenado una serie de reacciones violentas en el intento de consolidar el control territorial por parte de ambos cárteles.
Este complejo panorama en Michoacán refleja la gravedad de la situación del crimen organizado en México y la urgencia de medidas efectivas por parte de las instituciones de seguridad para restaurar la paz en regiones afectadas por esta espiral de violencia.
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