La situación actual en el ámbito sanitario de Estados Unidos se caracteriza por una creciente necesidad de colaboración internacional, particularmente en medio de políticas proteccionistas y retos geopolíticos. Esto fue evidente en la reciente convención de la United States Pharmacopeia (USP), que tuvo lugar del 5 al 8 de mayo de 2025. A este evento asistieron cientos de representantes del sector salud, quienes se enfocaron en garantizar que la calidad de los medicamentos siga siendo una prioridad global.
Entre los desafíos discutidos, se destacaron la mitigación de riesgos de desabasto y la importancia de optimizar precios, así como el impulso hacia fármacos biosimilares y la digitalización del sector. Este encuentro reunió a actores clave, desde instituciones académicas y asociaciones de fabricantes hasta organismos gubernamentales y organizaciones de pacientes, todos trabajando hacia un suministro de medicamentos más resiliente y equitativo. La participación de representantes de México, entre otros países latinoamericanos como Brasil, Colombia, Argentina y Perú, subraya la relevancia de este diálogo multilateral.
Las prioridades estratégicas de la USP para el periodo 2020-2025 enfatizan que, más allá de las fluctuaciones políticas, es esencial abordar desafíos estructurales a largo plazo. En este contexto, se plantean varios temas cruciales:
Colaboración Multilateral: La USP se ha sostenido en su amplia red de reguladores, la industria, donantes y ONGs.
Reforma Estructural: A pesar del foco en la producción local en EE. UU., la USP ha identificado oportunidades para discutir la concentración geográfica en la manufactura de fármacos, buscando estabilizar la producción de genéricos.
Fortalecimiento de la Resiliencia: La creación de cadenas de suministro robustas es fundamental. Herramientas como el Medicine Supply Map permiten prever escaseces y diversificar proveedores, evitando la dependencia de regiones específicas.
Estabilización del Mercado de Genéricos: La USP aboga por políticas que promuevan la redundancia y calidad en la producción de genéricos, cruciales para garantizar accesibilidad.
Modernización Científica: Enfrentar crisis como la de los nitrosaminas ha llevado a la USP a desarrollar estándares eficaces de manera rápida, consolidando su papel en más de 155 países.
Fortalecimiento de Capacidades Globales: A través de alianzas con agencias como USAID y Unitaid, la USP ha capacitado a más de 100,000 científicos, promoviendo la autosuficiencia en regiones vulnerables.
Digitalización y Manufactura 4.0: La adopción de tecnologías avanzadas permite a la USP operar con mayor agilidad.
- Participación de Pacientes: La voz del paciente es crítica para diseñar políticas que prioricen resiliencia en lugar de solamente el costo.
El claro mensaje de la USP es que el futuro se forja no a través del aislamiento, sino mediante la colaboración y el compromiso colectivo hacia la resiliencia.
En este marco, Juan de Villafranca, director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf), destacó durante la convención la importancia de la USP como una de las pocas farmacopeas independientes que trabaja en estrecha colaboración con la FDA. Este enfoque ha sido beneficioso para fortalecer las relaciones entre las agencias regulatorias de México y Estados Unidos, lo que promete abrir nuevas oportunidades para las farmacéuticas mexicanas en el mercado estadounidense.
Esta información, correspondiente a la fecha de publicación original (2025-05-11), destaca la relevancia y urgencia de establecer un camino común hacia la salud global, que involucre a todos los actores del ecosistema sanitario.
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