El 2 de julio de 2025, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) mostró su postura inicial sobre las obras generadas completamente por inteligencia artificial (IA), sugiriendo su inclusión en el dominio público. No obstante, esta afirmación generó un intenso debate en la comunidad legal y creativa, lo que llevó, tan solo una semana después, a la Corte a emitir una nota aclaratoria que desacreditaba esa idea, indicando que no formaría parte de la sentencia final.
Este caso, conocido como amparo directo 6/2025, emergió de una situación aparentemente sencilla. Un abogado había creado un avatar utilizando fotografías personales a través de una herramienta de IA generativa y buscó registrarlo ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor). Su solicitud fue rechazada bajo el argumento de que no se trataba de una obra original, lo que escaló hasta la SCJN debido a su relevancia constitucional y tecnológica.
El proyecto de la ministra Lenia Batres rozó aspectos significativos de la ley, sosteniendo que las creaciones sin autoría humana ni creatividad original no debían recibir protección de derechos de autor. Esta propuesta, que generó un revuelo inmediato entre los expertos, fue criticada por su falta de claridad y transparencia en el proceso judicial.
La nota aclaratoria publicada por la SCJN el 14 de julio de 2025 apuntó que el polémico punto acerca del dominio público no formaría parte del engrose definitivo del fallo. Esto, aunque alivió a muchos, dejó en la comunidad jurídica una sensación de incertidumbre sobre qué otros aspectos fundamentales del caso aún se debatían.
Expertos en derecho, como César Cruz y Cynthia Solís, señalaron que aunque la eliminación de la afirmación explícita sobre el dominio público era positiva, también generaba confusión sobre el futuro de las obras generadas por IA. Solís subrayó que un vacío legal podría permitir que obras sin un autor humano designado fueran utilizadas libremente, lo que plantea inquietudes para quienes integran la IA en su proceso creativo.
Con la versión final del engrose programada para el 6 de agosto de 2025, la comunidad sigue expectante. El fallo podría marcar un hito en la propiedad intelectual de los contenidos creados por inteligencia artificial en México. La clave, según los expertos, recae en la necesidad de un marco legal claro que contemple tanto la creatividad humana como las herramientas tecnológicas, para evitar precedentes que podrían afectar negativamente a la industria creativa.
El futuro de la propiedad intelectual en esta nueva era digital depende de la claridad que se aporte en la resolución final de la Corte. La transparencia y la participación en estos procesos son cruciales, invitando a una reflexión profunda sobre cómo las leyes pueden evolucionar en respuesta a innovaciones como la inteligencia artificial.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


