Una controversia se desata en el mundo literario británico, donde la poeta Abigail Ottley ha decidido llevar a Arts Council England (ACE) a los tribunales tras la retirada de su obra por parte de la revista Aftershock, financiada por este organismo. Este conflicto se centra en la alegación de que la decisión de la revista fue influenciada por la presencia en redes sociales de Ottley, que se considera “crítica de género”.
La historia comenzó con la aceptación del poema de Ottley en septiembre de 2025, una publicación que fue prontamente revocada en octubre. En una comunicación recibida por la poeta, Aftershock notificó que “tras una revisión interna” y en respuesta a preocupaciones sobre su “presencia en redes sociales”, había decidido no publicar su obra. La revista, que se define como “informada por traumas e inclusiva”, argumentó que debía cuidar el espacio para que todos sus contribuyentes y lectores se sintieran seguros y respetados.
Ottley, en su carta legal a ACE, alega que la organización no realizó una investigación adecuada sobre la decisión tomada por Aftershock, acusando a la revista de discriminación. Tras la retirada, Ottley buscó clarificación, pero no recibió respuesta sobre qué en específico de su actividad en redes sociales llevó a tal decisión. Después de presentar una queja formal a ACE en noviembre, este organismo respondió en enero de 2026, afirmando que no había hallado una violación de las condiciones de financiamiento, y destacaron que la decisión de Aftershock no se debió a las creencias de Ottley sobre cuestiones de género.
Sin embargo, el contexto sugiere que su actividad en redes se centra, en gran parte, en la difusión de opiniones críticas de género, compartiendo contenidos de voces prominentes en este ámbito, como J.K. Rowling. Los abogados de Ottley argumentan que en ausencia de una clarificación detallada, hay suficiente fundamento para afirmar que la decisión de retirar su poema fue, en efecto, una forma de discriminación basándose en sus creencias.
En la carta, se pide a ACE que revele todos los documentos relacionados con la queja, y para evitar procedimientos legales, que reabran el caso y realicen una investigación exhaustiva, cumpliendo con el Equality Act de 2010 que prohíbe la discriminación. Un portavoz de ACE ha manifestado que no comentarán sobre el asunto debido a que los procedimientos legales están en curso.
Con Aftershock aún sin responder a las consultas de los medios, este enfrentamiento destaca no solo las tensiones dentro de la comunidad artística en el Reino Unido, sino también el delicado equilibrio al que se enfrentan las instituciones sobre cómo manejar la libertad de expresión en el contexto de las creencias individuales. La resolución de este caso podría tener implicaciones significativas para la autonomía creativa y la financiación estatal en el ámbito literario.
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