La histórica y profunda herencia de despojo que han enfrentado las comunidades latinoamericanas será el núcleo de la exposición “Dispossessions in the Americas: The Extraction of Bodies, Land, and Heritage from La Conquista to the Present”. Esta muestra abrirá sus puertas en Wrightwood 659, Chicago, desde el 17 de abril hasta el 18 de julio de 2026. La exposición contará con la participación de más de 35 artistas contemporáneos latinoamericanos, algunos de los cuales presentarán sus obras por primera vez en Estados Unidos.
Entre los artistas destacados se encuentran Regina José Galindo, reconocida performance artística de Guatemala; Rember Yahuarcani, un talentoso creador indígena peruano; Ana Mendieta, una icónica artista cubanoamericana que dejó un legado significativo antes de su fallecimiento; y Purita Pelayo, una activista trans ecuatoriana. Cada uno de ellos utiliza su arte para resaltar las consecuencias del despojo en comunidades indígenas, afrodescendientes, queer y trans.
En palabras de Jonathan D. Katz, profesor de la Universidad de Pensilvania y co-curador del evento junto a Eduardo Carrera, “raramente encontramos exposiciones estadounidenses que enfoquen aspectos del despojo”, a pesar de que este país fue construido sobre dicha base.
La exposición se enmarca dentro de un proyecto de investigación más amplio, apoyado por la Fundación Mellon con un presupuesto de 5 millones de dólares. Este proyecto incluye estudios, análisis, podcasts y materiales educativos, promoviendo un mapado interactivo de la región que se extenderá desde 2021 hasta 2024, en colaboración con instituciones como el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago y el Museo de Arte Moderno de Bogotá.
Katz enfatiza la importancia de no replicar el despojo al realizar estas exposiciones, exigiendo que cada museo incluya en su colección obras de artistas indígenas. Esto ha conducido a curadurías reflexivas, como la del Museo de Arte Contemporáneo de Lima, donde artistas amazónicos exhibieron sus obras en diferentes comunidades, en lugar de limitarse a la capital.
Las obras en Wrightwood 659 abarcarán técnicas y temáticas diversas, desde pinturas como las de Felipe Baeza, que presentan una especie de explosión de vegetación desde una figura, hasta piezas de video arte de artistas como Seba Calfuqueo, quien reflexiona sobre la privatización del agua en Chile en un conmovedor performance. Además, habrá una serie de arte en video en la cercana Iglesia Presbiteriana Park, que se proyectará los fines de semana en un horario quincenal.
Aunque muchas de estas obras datan de los años 60, una época de intervenciones estadounidenses en América Latina, representan siglos de historia. Katz señala que la exposición resonará con el impacto persistente del colonialismo y cómo los vínculos con las ideas de despojo continúan afectando la vida contemporánea.
La relevancia de este evento se hace aún más evidente a la luz de las recientes intervenciones políticas en la región, incluidos los esfuerzos de la administración Trump para derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro y sus implicaciones en otros países latinoamericanos. Katz observa que la política exterior actual de Estados Unidos parece regodearse en métodos coloniales, lo que no provoca inquietud en una parte significativa de la población estadounidense.
La esperanza de los organizadores es que los visitantes reconozcan la amenaza continua del despojo hacia el patrimonio latinoamericano, fomentando un sentido de solidaridad con estas comunidades en la lucha contra los intereses corporativos que perpetúan estas dinámicas de dominio. La exposición no solo servirá como un recordatorio del pasado, sino también como un llamado a la acción para construir un futuro más justo para todas las voces de América Latina.
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