La actividad económica en México ha experimentado un notable crecimiento, según los datos de febrero proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este crecimiento del 1% mensual marca un hito, ya que es el mayor incremento desde abril de 2023, cuando la economía creció un 1.7%.
Con esta cifra, se evidencia que la economía mexicana ha logrado mantener una trayectoria de expansión durante dos meses consecutivos, a pesar de un entorno global caracterizado por la incertidumbre. En términos anuales, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostró un crecimiento del 0.5%.
El impulso en febrero se atribuye a un crecimiento generalizado en los tres sectores económicos principales. En particular, el sector industrial ha captado la atención, registrando una expansión mensual del 2.5%, lo que representa una recuperación significativa tras la caída del 0.6% en enero. Dentro de este sector, las industrias manufactureras destacaron con un impresionante aumento del 2.9%.
Las actividades primarias, que abarcan la pesca, ganadería, agricultura, y más, crecieron un 1% en comparación con el mes anterior, aunque este incremento es menor al 3.2% registrado a inicios de año. Por otro lado, el sector terciario, que incluye servicios, también mostró señales positivas, con una expansión del 0.6% en febrero, mejorando desde el 0.2% de enero. Dentro de este ámbito, los servicios de apoyo a los negocios y la gestión de residuos fueron los que más crecieron, con una tasa del 2.5%.
El gobierno de Claudia Sheinbaum tiene como objetivo una expansión económica entre 1.5% y 2.3% para el año en curso. Sin embargo, esta expectativa ha suscitado críticas por su optimismo, especialmente en contraste con las proyecciones más conservadoras de diversas instituciones. Recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ajustó su estimación, pronosticando una contracción del 0.3% para este año, mientras que el Banco Mundial anticipa una falta de crecimiento.
La presidenta Sheinbaum, al comentar sobre estas proyecciones, expresó su desacuerdo, señalando que los modelos económicos de su administración no concuerdan con las estimaciones del FMI.
Este análisis demuestra la complejidad de la situación económica actual en México, donde factores tanto internos como externos juegan un papel crucial en el futuro inmediato del país. La persistente expansión en medio de desafíos globales sugiere un panorama económico que seguirá evolucionando, y el monitoreo continuo será esencial para comprender sus implicaciones a largo plazo.
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Me parece muy alentador ver que la economía mexicana sigue mostrando resiliencia con un crecimiento del 1% en febrero, especialmente considerando el contexto global incierto. El hecho de que los tres sectores principales hayan experimentado crecimiento es un buen indicador de la salud económica del país. Esto sugiere que México está logrando mantener su trayectoria de expansión de manera sólida.