En un panorama de cambio constante, las remesas en México han comenzado a adoptar un nuevo formato: los criptoactivos. Aproximadamente entre el 2% y el 3% del flujo total de remesas que recibe el país en la actualidad proviene de este innovador método. En 2024, México recibió más de 64,000 millones de dólares en remesas, y se estima que entre 800 millones y 1,200 millones de dólares fueron enviados utilizando soluciones de blockchain o plataformas P2P como ChangeNOW, Bitso y Paxful.
Este incremento en el uso de criptomonedas para el envío de remesas se debe, en parte, al interés que podría suscitar una propuesta de impuesto sobre estos envíos desde Estados Unidos. La vocera de ChangeNOW, Pauline Shangett, señaló que muchas personas están considerando los criptoactivos como una alternativa viable, especialmente si los canales tradicionales de remesas se enfrentan a más fricciones regulatorias. En este sentido, el uso de criptomonedas no solo ofrece una opción más económica y rápida, sino que también permite eludir ciertas restricciones que pueden surgir en los procesos convencionales.
La alfabetización digital entre los receptores de remesas también ha aumentado, especialmente entre los jóvenes que aprovechan estos fondos para gastos personales o inversiones. Las regiones de México más receptivas a las remesas en cripto incluyen Michoacán, Jalisco, Guanajuato, el Estado de México y Puebla, donde la adopción de aplicaciones y wallets que aceptan criptomonedas ha ido en aumento. Muchos receptores convierten estas transferencias a pesos mexicanos utilizando plataformas y wallets que brindan esta funcionalidad.
El contexto de la pandemia durante la cual se impusieron restricciones bancarias también fue crucial para el crecimiento de las remesas en criptoactivos; estas transacciones se incrementaron entre un 15% y un 25% anual. Este método se percibe como una vía más accesible, rápida y discreta para realizar envíos, lo que ha alineado a muchos emisores, que comúnmente trabajan en sectores como la construcción y el freelance, con el uso de criptomonedas.
Los receptores, frecuentemente familiares directos de los emisores, suelen tener entre 30 y 60 años y están ubicados en áreas urbanas o semiurbanas con buena conectividad digital. Aunque la mayoría de las transacciones no requieren la recopilación de datos personales, se implementan medidas para seguir regulaciones contra el lavado de dinero, garantizando seguridad y privacidad en los envíos.
ChangeNOW, por su parte, asegura que incorpora múltiples capas de protección en sus transacciones y está atento a patrones para prevenir posibles fraudes. Si alguna transacción muestra anomalías, se puede requerir una validación adicional, lo que añade un nivel de seguridad en el proceso.
La creciente interacción entre criptomonedas y remesas en México marca un hito significativo en la manera en que las personas eligen enviar y recibir dinero, transformando un proceso esencial en una experiencia más ágil y adaptada a las necesidades del mundo moderno.
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