A cuatro días del inicio de la elección del nuevo papa, el cardenal español Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat, ha decidido dar un paso atrás, afirmando que no tiene ambiciones de ocupar el trono de San Pedro. En declaraciones al diario Il Messagero, el cardenal, de 72 años y con ideas afines a las de Francisco, expresó: “Nunca me podría imaginar en ese papel” y subrayó que aquellos que buscan el papado suelen estar motivados por una “sed de poder”.
Su postura resulta peculiar, ya que en un contexto donde la discreción es la norma entre los cardenales, sus declaraciones aportan un matiz inusual. López Romero, figura emblemática de las “periferias” del actual pontificado, ilustró su desinterés con un enérgico “si me eligen, huyo a Sicilia”.
A medida que se aproxima el cónclave, la incertidumbre crece en torno a quién será el próximo líder de los 1.400 millones de católicos que integran la Iglesia. Este sábado, se reunieron 177 cardenales en lo que ha sido la novena congregación general, donde se discuten los temas prioritarios para la institución.
El director de la oficina de prensa del Vaticano, Matteo Bruni, señaló que se planteó la necesidad de un papa “profético”, que abra la Iglesia al mundo y aporte “esperanza” en tiempos difíciles. En este sentido, se plantean preguntas sobre si el sucesor de Francisco mantendrá su enfoque reformista o tomará un camino más conservador.
Entre los cardenales, el arzobispo de Singapur, William Seng Chye Goh, reconocido conservador, comentó que aunque se reconoce el legado de Francisco, “ningún papa es perfecto”. Por otro lado, el arzobispo progresista Jean Paul Vesco, de Argel, expresó su deseo de que el nuevo papa continúe la trayectoria de apertura de Francisco, describiendo el anhelo de una figura que proyecte compasión y cercanía.
La elección se realizará en la capilla Sixtina, un proceso que se llevará a cabo a puerta cerrada con 133 cardenales electores, quienes deben alcanzar una mayoría de dos tercios para elegir al nuevo papa. El resultado se comunicará mediante humo blanco que saldrá de la chimenea de la capilla.
Con la llegada del cónclave, la expectativa es palpable. Mientras tanto, un video reciente del Vaticano muestra los preparativos en la capilla, donde se ha instalado una tarima y una estufa para la quema de votos secretos. En un giro inesperado, el expresidente de EE. UU., Donald Trump, compartió en redes sociales una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparece vestido con vestimenta papal, un recordatorio de cómo la figura del papa trasciende las esferas religiosas, tocando incluso el ámbito político y cultural.
La información reseñada corresponde a la fecha de publicación original, el 3 de mayo de 2025.
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