Este 30 de octubre se publican los resultados de la convocatoria conjunta entre la Secretaría de Cultura y el Fondo de Cultura Económica (FCE) para la compra de colecciones editoriales destinadas a las bibliotecas públicas del país. El objetivo oficial es ampliar la oferta de libros en la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, pero especialistas y trabajadores del sector consideran que la medida es insuficiente y centralista para atender las necesidades reales de las comunidades mexicanas1.
Las críticas señalan que el monto asignado, de 50 millones de pesos, no basta para revertir el rezago y la desactualización de los acervos, ni para cubrir la diversidad de intereses y contextos de las bibliotecas del país1.
La convocatoria y sus criterios
La convocatoria solicitó a las editoriales postular colecciones alineadas con las prioridades del gobierno federal, como historia de México, literatura mexicana, literatura infantil y juvenil, y libros en lenguas originarias1. Sin embargo, una editora del sur del país señala que no se consideraron las necesidades específicas de cada región ni los públicos frecuentes de las bibliotecas, que suelen ser padres de familia e infancias1.
Además, expertos advierten que los criterios de selección de títulos y la distribución de los libros no han sido transparentes. No se conocen los parámetros del comité editorial encargado ni la cantidad de ejemplares por biblioteca, ni los criterios para decidir cuáles bibliotecas recibirán los libros o quedarán fuera1.

Preocupaciones por insuficiencia y centralismo
Una bibliotecaria consultada reconoce el esfuerzo del gobierno, pero lo considera insuficiente ante el abandono de las bibliotecas públicas. 'La verdad es que pretender comprar, y sobre todo con 50 millones de pesos, una demanda de años, parece insuficiente', afirma1. Según estimaciones, si el presupuesto se reparte de forma equitativa, cada biblioteca recibiría entre 30 y 50 libros nuevos1.
Las críticas también apuntan a un enfoque centralista en la selección y reparto de las colecciones, pues parece que será el director del FCE y su equipo quienes elijan y distribuyan los libros, sin claridad en los procesos1.
El panorama de las bibliotecas públicas
De acuerdo con los testimonios recabados, las bibliotecas públicas enfrentan un rezago de años sin compras de libros y colecciones desactualizadas1. Los especialistas consideran que no se está aprovechando el potencial de las bibliotecas como espacios de educación, entretenimiento y combate al rezago educativo, especialmente en un país con grandes desigualdades regionales1.
Nota de la Redacción: esta nota se basa en la información disponible al publicarla y se actualizará si otras fuentes aportan más datos.
Fuentes
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Datos basados en información reportada originalmente por El Universal.






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