Tesla y su evolución hacia la inteligencia artificial: el viaje de Dojo a Cortex
Elon Musk no se conforma con que Tesla sea únicamente un fabricante de automóviles; su ambición es convertirla en una empresa líder en inteligencia artificial (IA), capaz de lograr que sus vehículos se conduzcan de manera autónoma. En esta misión, un componente clave fue el superordenador Dojo, diseñado específicamente para entrenar las redes neuronales del sistema de conducción autónoma conocido como Full Self-Driving (FSD). Aunque FSD aún no es completamente autónomo y requiere un conductor atento, el plan de Tesla se basa en la premisa de que, con suficiente datos y poder de cómputo, se puede alcanzar la plena autonomía.
Inicialmente, Musk había estado emocionando al mundo con las posibilidades de Dojo, presentándolo en distintas ocasiones desde su primera mención en 2019, durante el Autonomy Day de Tesla. Allí, reveló que Dojo estaba destinado a ser un supercomputador para entrenar inteligencia artificial, prometiendo que la próxima generación de vehículos de Tesla tendría el hardware necesario para lograr la conducción totalmente autónoma a través de actualizaciones de software.
Los años siguientes fueron testigos de un despliegue continuo de promesas sobre las capacidades de Dojo. En 2020, Musk comenzó a dar más visibilidad al proyecto, proclamando que el superordenador sería fundamental para procesar enormes cantidades de datos de video, afirmando que su capacidad sería excepcional. Musk repetía que Dojo se lanzaría en un año, pero con los meses, el lanzamiento se fue postergando.
En 2021, Tesla oficialmente anunció a Dojo durante su primer “AI Day”. En este evento, se presentó el chip D1, un componente clave que alimentaría el superordenador, junto con detalles de un diseño técnico que prometía innovaciones significativas en el manejo de redes neuronales. La creciente expectativa se entrelazó con actualizaciones sobre el progreso del proyecto a lo largo de 2022, con logros tangibles como la instalación de un gabinete de Dojo.
Sin embargo, 2023 trajo consigo un cambio significativo. Musk, en diversos foros, mencionó que Tesla se veía limitado por la capacidad de cómputo del entrenamiento de IA y que esto reforzaría la importancia de Dojo. Pero a medida que el año avanzaba, comenzaron los murmullos sobre la transición hacia un nuevo superordenador, Cortex.
Para 2024, la narrativa dio un giro drástico. Dojo fue finalmente superado por Cortex, un nuevo superordenador que reuniría un número enorme de GPUs Nvidia para el entrenamiento de IA. Durante el desarrollo de Cortex, Tesla reconoció que el proyecto Dojo había evolucionado a un punto que ya no justificaba su existencia, lo que llevó a la disolución del equipo original de Dojo en 2025.
A lo largo de este viaje de Dojo a Cortex, Tesla mantuvo su enfoque en integrar la inteligencia artificial en sus vehículos y en una visión más amplia de la automatización y el aprendizaje de máquinas. A pesar de las evoluciones y replanteamientos, el compromiso de Tesla por innovar en el ámbito de la IA y la conducción autónoma sigue siendo fuerte.
Esta serie de acontecimientos, desde la promesa inicial de Dojo hasta la llegada de Cortex, demuestra la trayectoria de Tesla en su creciente objetivo por dominar el sector de la inteligencia artificial. La información presentada aquí se basa en eventos y datos hasta el 2 de septiembre de 2025. Para quienes sigan el desarrollo de Tesla, el futuro promete seguir siendo emocionante e impredecible.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


