En los últimos 15 años, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha arrojado cifras alarmantes sobre el robo de hidrocarburo, en una modalidad conocida como huachicol, que involucra la toma clandestina de ductos. Desde 2010 hasta 2025, la empresa estatal ha denunciado a 2,108 personas, de las cuales solo 849, alrededor del 40%, han sido procesadas. Este contexto revela un problema significativo en la lucha contra este delito, las cifras de denuncias continúan siendo elevadas y el proceso judicial parece ser deficiente.
Los datos recabados hasta 2025, indicados en la solicitud de información 340023800012726, muestran que 2014 y 2015 fueron los años con el mayor número de denuncias y procesamientos, con 632 casos y 323 procesos, respectivamente. Sin embargo, el total de personas sentenciadas no ha sido especificado, lo que sugiere una falta de seguimiento en el sistema judicial.
Más recientemente, Pemex ha informado que en 2024 y 2025 se presentaron un total de 9,922 denuncias por robo de hidrocarburo, a través de tomas clandestinas. Aunque ha habido una ligera disminución del 1.8% en el número de denuncias, con un descenso de 5,007 a 4,915, el problema persiste de manera alarmante. En ambos años se detectaron 22,365 tomas clandestinas a lo largo del país, representando una reducción del 10% en comparación con el año anterior.
Hidalgo sigue siendo el estado más afectado, con un total de 5,242 tomas, seguido por Jalisco y Puebla. Este patrón de actividad delictiva tiene graves repercusiones, ya que desde el año 2000 se han registrado 65 fugas a causa de estas tomas clandestinas.
De acuerdo con Pemex, el impacto económico causado por el robo de hidrocarburos, desde 2006 hasta 2025, se eleva a una cifra monumental de 7,716 millones 903,600 pesos. No obstante, el mayor quiebre económico no se concentra en los estados con más denuncias. Baja California encabeza la lista con un daño económico de 668 millones 259,182 pesos, seguido por Chihuahua y el Estado de México.
Además, durante el periodo de noviembre de 2013 hasta noviembre de 2025, las pérdidas no operativas por ductos permisionados alcanzan la asombrosa cifra de 180,053 millones 189,904 pesos, reflejando el gran impacto que la delincuencia organizada ha tenido en las finanzas de Pemex.
La información proporcionada por la petrolera indica que una sola denuncia puede agrupar múltiples tomas clandestinas, lo que complica aún más las estadísticas y el seguimiento de estos delitos. A medida que Pemex continúa enfrentando este reto, el futuro del manejo de recursos hidrocarburíferos en México dependerá de una respuesta más efectiva tanto en la prevención como en el procesamiento de los delitos asociados al huachicol.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


