Los precios del petróleo registraron un notable aumento el miércoles, con una escalada adicional en las operaciones posteriores al cierre, en medio de crecientes tensiones en el Medio Oriente. Este repunte sigue a un ataque por parte de Irán contra varias instalaciones energéticas, una ofensiva que responde a un reciente asalto a su campo de gas South Pars. Este conflicto representa una notable intensificación en las hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Los contratos futuros del Brent subieron un 5.6% en las operaciones posteriores al cierre, tras un incremento del 3.83% durante la jornada, alcanzando un precio de 107.38 dólares por barril. De manera similar, el crudo West Texas Intermediate (WTI) también experimentó un incremento, escalando un 4% después de cerrar solo un 0.11% más alto, situándose en 96.32 dólares.
Por su parte, la mezcla mexicana de exportación se cotizó a 95.82 dólares, mostrando un aumento de 3.19 dólares, equivalente a un 3.44%. Sin embargo, se observó un diferencial significativo en los precios, ya que el WTI cerró con su mayor descuento frente al Brent en más de una década. Esta situación se debe a la presión ejercida por el aumento en la oferta tras la liberación de reservas estratégicas de petróleo y el incremento de los costos de flete.
Las tensiones se intensificaron aún más después de que la compañía estatal de petróleo y gas de Catar informara sobre “daños considerables” en la Ciudad Industrial de Ras Laffan, un núcleo energético clave, como resultado de misiles iraníes. A raíz del ataque, el precio de los futuros de gas natural en Estados Unidos se disparó un 5.54% hasta alcanzar los 3.201 dólares; no obstante, este aumento continuó, cerrando posteriormente en 3.241 dólares a las 20:00 horas, tiempo de la Ciudad de México.
Arabia Saudita, por su parte, anunció que interceptó varios misiles balísticos dirigidos hacia Riad y frustró un intento de ataque con drones contra una instalación de gas en la parte oriental del país. En un ambiente de creciente inquietud, Irán emitió una advertencia, sugiriendo la posible evacuación de diversas instalaciones energéticas en Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Catar, indicando que estos podrían ser blanco de ataques en las próximas horas, según reportes de medios estatales iraníes.
Este panorama volátil empezó a gestarse tras un ataque al yacimiento de gas South Pars, presuntamente llevado a cabo por Israel con el apoyo de Estados Unidos, aunque ambos países no han reconocido su implicación de forma inmediata. Además, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una exención temporal de 60 días a la Ley Jones, permitiendo que buques con bandera extranjera transporten bienes entre puertos estadounidenses, lo que podría tener implicaciones en el flujo comercial regional.
Este contexto complejo y en constante evolución nos recuerda cuán sensibles son los mercados energéticos a las tensiones geopolíticas, una realidad que puede impactar tanto a las economías productoras de petróleo como a los consumidores a nivel global. La situación continúa desarrollándose, dejando a los analistas y observadores atentos a los próximos movimientos en esta delicada dinámica.
(Actualización hasta 2026-03-18 21:18:00).
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