Cruz Azul brilla en medio de truenos y lluvia en Ciudad Universitaria
En una noche marcada por el sonido de truenos en Ciudad Universitaria, el equipo de Cruz Azul transformó un partido inicial desconcertante en una exhibición de destreza futbolística, recordando la genialidad de grandes figuras del fútbol como Hugo Sánchez. Aunque sus primeros dos intentos fueron salvados con destreza por el arquero Óscar Damián García, el mexicano Ángel Sepúlveda encontró la manera de marcar el primer gol, como lo hiciera con frecuencia el icónico Pentapichichi en su época.
Los espectadores no podían contener la emoción mientras Sepúlveda creaba jugadas memorables, desafiando lo rutinario de los pases. En sus tres oportunidades en que recibió el balón de espaldas, elevó su cuerpo y remató, generando el aliento contenida de la afición, aunque el joven García mostró agilidad al detener un par de sus intentos. Sin embargo, no pudo hacer nada para evitar que el tercer remate se convirtiera en gol, al cambiar la atmósfera del estadio de la euforia inicial a una incipiente confianza entre los seguidores, que comenzaban a mostrar dudas ante el nivel del equipo bajo la dirección del argentino Nicolás Larcamón.
A pesar de la lluvia que inundaba los pasillos y escaleras de Ciudad Universitaria, La Máquina mantuvo su estilo de juego. Desde la portería de Kevin Mier, comenzaron a construir jugadas, logrando neutralizar el talento del colombiano James Rodríguez en el medio campo. Cada vez que atacaban, ya fuera a través de Luka Romero, los remates de Sepúlveda, José Paradela y Lorenzo Faravelli se acercaban peligrosamente al arco del León.
La historia del partido dio un giro con los goles de Carlos Rodríguez, quien se convertiría en el responsable de dos anotaciones (66 y 87), seguido por la entrada del recién llegado Jeremy Márquez, que selló el cuarto tanto desde larga distancia en el minuto 90+3. Un autogol de Jesús Orozco Chiquete (78) hizo temer por el desenlace de la noche victoriosa para el Cruz Azul, especialmente cuando la defensa comenzaba a fallar en cruciales momentos.
No obstante, Larcamón aplicó la misma estrategia que lo había llevado al éxito en equipos anteriores como Necaxa y Puebla: competir, defender y manejar los tiempos del partido para disminuir la moral de su rival. Así, logró obtener su primer triunfo en el torneo a la cabeza de los celestes, dejando huella en un encuentro que, en medio del estruendo de la tormenta, resonará en la memoria de los seguidores del equipo.
Esta información corresponde a la fecha de publicación original (26 de julio de 2025).
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