En 2026, los hogares mexicanos experimentarán cambios significativos en la forma en que revisan sus recibos eléctricos, gracias a nuevas regulaciones implementadas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). A partir de este año, se aplicará un pago mínimo obligatorio, que ha suscitado dudas entre los consumidores sobre sus implicaciones y costos.
Este nuevo esquema tarifario establece un consumo mínimo de 25 kilowatts hora en todo el país. Independientemente de si el medidor marca menos, el recibo eléctrico incluirá dicho umbral, diseñado para cubrir los costos básicos del servicio eléctrico nacional, desde la distribución hasta el mantenimiento de las redes. Para quienes están bajo la Tarifa 1, la más común en México, el precio básico se fija en 1.110 pesos por kilowatt hora, lo que significa que incluso con un bajo consumo real, el pago mínimo mensual estará entre 27 y 30 pesos, una cifra que puede ser decepcionante para muchos.
Este sistema no solo introduce un cargo fijo, sino que también establece tarifas crecientes según el consumo. De esta manera, el bloque intermedio se cotiza a 1.349 pesos por kilowatt hora, y aquellos que superen sus límites enfrentarán un costo de 3.944 pesos por kilowatt hora. Este enfoque busca incentivar el ahorro energético y promover un uso más consciente de la electricidad en los hogares.
La CFE también ha proporcionado consejos útiles para ayudar a los consumidores a reducir su gasto eléctrico. Implementar cambios sencillos, como aprovechar la luz natural, sustituir bombillas incandescentes por LED y desconectar aparatos no utilizados, puede significar una reducción notable en los kilowatts consumidos cada mes. Estas prácticas no solo mejoran la eficiencia energética, sino que también ayudan a evitar que los hogares entren en bloques de tarifas más altas, manteniendo así la estabilidad financiera de las familias.
Es fundamental que las familias comprendan estas nuevas tarifas y ajusten sus hábitos de consumo eléctrico para adaptarse a este nuevo panorama. Un entendimiento claro de los montos y tarifas ayudará a gestionar mejor el gasto mensual, evitando sorpresas en el recibo. En este contexto, la modernización de la medición eléctrica por parte de la CFE también promete ofrecer lecturas más precisas y confiables, lo que puede contribuir a una experiencia más transparente para los usuarios.
En resumen, la implementación de un pago mínimo en 2026 marcará un cambio importante en la estructura tarifaria de la CFE. Con tomar consciencia sobre el consumo y adoptar hábitos más sostenibles, las familias pueden no solo reducir gastos, sino también contribuir a un uso más eficiente de la energía en todo el país.
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