Una reciente controversia ha sacudido al mundo del arte en Canadá tras la renuncia de un destacado curador y de dos miembros de un comité de colecciones en la Art Gallery of Ontario (AGO). Estos eventos se desencadenaron después de que el grupo decidiera rechazar la adquisición de una obra de la influyente artista y activista estadounidense Nan Goldin, en medio de acusaciones de antisemitismo.
El AGO planeaba realizar una compra conjunta de la obra en movimiento titulada Stendhal Syndrome (2024), junto con la Vancouver Art Gallery y el Walker Art Center de Minneapolis. Sin embargo, a mediados de 2025, el comité curatorial votó en contra de la adquisición por un estrecho margen de 11 a 9, sorprendiendo a observadores, especialmente dado que ya posee tres obras de Goldin en su colección. Mientras la Vancouver Art Gallery y el Walker Art Center continuaron con la compra, el AGO se encontró en el ojo del huracán.
La decisión fue cuestionada en un memorándum interno del director del AGO, Stephan Jost, donde se informaba que algunos miembros del comité consideraron “ofensivas” ciertas declaraciones de Goldin, realizadas durante un discurso en 2024 en la Neue Nationalgalerie de Berlín. En su discurso, Goldin expresó su “indignación moral” ante lo que calificó de genocidio en Gaza y Líbano, y argumentó que el anti-sionismo no es lo mismo que antisemitismo. Miembros del comité a favor de la adquisición criticaron esta visión, señalando que negarse a aceptar la obra por las opiniones políticas del artista equivaldría a ejercer una forma de censura.
Entre las renuncias más significativas se destaca la del curador de arte moderno y contemporáneo del AGO, John Zeppetelli, reconocido por su defensa de la obra de Goldin. Aunque su actividad en el museo de Toronto continúa como curador invitado, su decisión de dejar el comité resuena con la disconformidad que ha generado este conflicto.
En una declaración a medios, Goldin expresó su sorpresa e indignación ante la situación, afirmando que en el contexto actual del arte, es alarmante que aún se esté discutiendo la libertad de expresión. La artista se mostró especialmente consternada por el hecho de que una voz como la suya, preocupada por la situación en Palestina, pueda ser silenciada o ignorada en el entorno artístico.
En medio de este tumulto, un portavoz del AGO confirmó que se estaba llevando a cabo una revisión de los procedimientos aplicados durante la toma de decisiones relacionadas con la adquisición de arte, para garantizar un entorno más inclusivo y centrado en la obra misma, en lugar de en las opiniones políticas personales de los miembros del comité.
Finalmente, la Vancouver Art Gallery continúa exponiendo Stendhal Syndrome, una pieza que combina retratos de Goldin con imágenes de la historia del arte, resaltando así la importancia de la expresión artística en tiempos de conflicto.
Este episodio pone de manifiesto las tensiones que existen en el cruce entre arte, política y comunidad, así como la necesidad de mantener un diálogo abierto y respetuoso en un mundo donde las opiniones divergentes a menudo chocan. La AGO, como muchas otras instituciones culturales, se enfrenta al desafío de equilibrar estas dinámicas, mientras los artistas como Goldin siguen alzando su voz ante las injusticias globales.
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