El 65% de los mexicanos tiene planes de adquirir un automóvil en los próximos 24 meses, de acuerdo a un estudio reciente. Las preferencias por vehículos de motor de combustión a gasolina han aumentado significativamente, alcanzando un 60%, mientras que la demanda de coches eléctricos y híbridos ha caído drásticamente del 32% al 23% para 2026. Este cambio de tendencias refleja preocupaciones sobre costos y disponibilidad, factores que los consumidores consideran antes de realizar una compra importante.
Eugenio Grandio, presidente de la Asociación de Electro Movilidad en México, sostiene que, a pesar de las inquietudes, el mercado de vehículos eléctricos continúa creciendo y se están haciendo más accesibles. A finales de 2025, los precios de entrada para vehículos eléctricos rondaban los 370,000 pesos, comparados con los 245,000 pesos de los modelos a gasolina. Sin embargo, el atractivo de los autos eléctricos no solo reside en su costo inicial, sino también en el ahorro a largo plazo que ofrecen.
Los vehículos eléctricos presentan varios beneficios económicos. En términos de combustible, los propietarios pueden esperar un ahorro entre el 60% y 70% en comparación con los coches a gasolina. Cargar un coche eléctrico en casa puede costar entre tres y cuatro pesos por kilovatio-hora, lo que significa que recargar una batería pequeña cuesta entre 90 y 100 pesos. En contraste, llenar un tanque de gasolina puede costar entre 800 y 1,500 pesos, lo que resalta la diferencia significativa en costos operativos.
Adicionalmente, los vehículos eléctricos están exentos del impuesto de tenencia y no requieren verificaciones debido a su condición de “exentos”, lo que los libra de las restricciones ambientales. También requieren menos mantenimiento: no necesitan cambios de aceite ni bujías, y los frenos tienen una vida útil de seis a ocho veces más. Esto proporciona un ahorro considerable, que se estima entre el 50% y el 60% en comparación con los autos convencionales.
Por otro lado, al adquirir un vehículo eléctrico, los consumidores pueden beneficiarse de deducciones fiscales. Estas inversiones son deducibles hasta 250,000 pesos, un límite superior al de los vehículos convencionales. Además, el decreto vigente permite la deducción inmediata de hasta un 86% del valor de estos autos para proyectos autorizados entre 2025 y 2030, incentivando así la adopción de tecnologías limpias.
Sin embargo, no todo es favorable para la industria de vehículos eléctricos. Un estudio muestra que el 40% de los compradores potenciales de vehículos eléctricos están reconsiderando su decisión, influenciados por tensiones geopolíticas que repercuten en la producción y los costos. A esto se suma la crisis de infraestructura, liderada por la escasez de puntos de carga. Un 34% de los encuestados mencionó problemas para encontrar estaciones de carga pública, mientras que el 43% reportó largos tiempos de espera y dificultades para acceder a cargadores disponibles.
En resumen, el panorama de la movilidad en México está en constante evolución, donde los vehículos eléctricos y tradicionales se encuentran en una línea de batalla por la preferencia del consumidor. Mientras los autos eléctricos siguen avanzando en oferta y beneficios, la incertidumbre y los obstáculos que enfrentan podrían influir en las decisiones de compra en un futuro cercano.
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