Según el Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular de España (ENRICA), un preocupante 50,5% de la población adulta en España, es decir, alrededor de 23 millones de personas, presenta colesterol elevado. Este problema de salud no solo es común, sino que también duplica las posibilidades de sufrir eventos cardíacos como infartos o anginas de pecho.
El Dr. Vivencio Barrios, de la Sociedad Española de Cardiología, enfatiza que el colesterol elevado es un factor crucial en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, y que a menudo está mal controlado, incluso en quienes ya han tenido complicaciones. La naturaleza asintomática del colesterol alto contribuye a la falta de adherencia al tratamiento, ya que muchas personas no perciben efectos inmediatos de su condición.
Es crucial comprender que no todos los tipos de colesterol son iguales. En lugar de hablar de colesterol total, es más útil centrarse en el LDL y el HDL. El colesterol LDL, considerado “malo”, tiende a depositarse en las arterias y formar placas que pueden obstruir el flujo sanguíneo. Por el contrario, el HDL o colesterol “bueno” lleva el exceso de colesterol de vuelta al hígado, donde se descompone.
Curiosamente, el hígado produce aproximadamente el 80% del colesterol del cuerpo, mientras que el resto proviene de alimentos de origen animal ricos en grasas saturadas. Este porcentaje es una oportunidad limitada para gestionar la cantidad y el tipo de colesterol en el organismo.
La determinación de cuándo se considera que el colesterol es alto está basada en el perfil de riesgo cardiovascular del individuo. La Sociedad Española de Cardiología clasifica los niveles de colesterol LDL según estos perfiles:
- Riesgo cardiovascular muy bajo (sin factores de riesgo): LDL por debajo de 116 mg/dl.
- Riesgo cardiovascular moderado (con un factor de riesgo): LDL no debería superar los 100 mg/dl.
- Riesgo cardiovascular alto (con múltiples factores de riesgo): LDL inferior a 70 mg/dl.
- Riesgo cardiovascular muy alto (ejemplo: antecedentes de infarto): niveles por debajo de 55 mg/dl, pudiendo ser incluso inferiores a 40 mg/dl.
Para quienes buscan reducir sus niveles de colesterol, existen varias recomendaciones eficaces:
- Ejercicio regular: la actividad física es fundamental para la salud cardiovascular.
- Control de grasas saturadas: moderar el consumo de alimentos de origen animal que contienen grasas saturadas.
- Evitar productos procesados: optar por alimentos frescos y naturales.
- Dieta equilibrada: incluir en la alimentación verduras, frutas, pescado azul, aceite de oliva y frutos secos (con moderación).
- Dejar de fumar: el tabaquismo es un factor de riesgo significativo.
- Cumplir con la medicación: seguir prescripción médica es esencial para controlar el colesterol.
La información presentada refleja datos de 2022. Para una visión actualizada y adaptada a las nuevas investigaciones, siempre es recomendable consultar a un especialista en salud.
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