En un despacho que evoca la historia de la justicia mexicana, destaca la presencia de una efigie de Benito Juárez, un símbolo de la lucha por la equidad y la legalidad. Juárez, un líder zarapequeño, se convirtió en el presidente de México y en figura clave de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desde 1857. Hoy, Hugo Aguilar Ortiz, presidente electo de esta instancia máxima del sistema judicial, asume una responsabilidad similar con un enfoque renovado.
Aguilar, también originario de Oaxaca pero de ascendencia mixteca, ha expresado su firme compromiso de erradicar la corrupción y mejorar la integridad dentro de la Corte, en un país donde la confianza en el sistema judicial ha sido cuestionada. Su objetivo principal es garantizar un sistema de justicia justo y accesible, centrándose en las preocupaciones de la ciudadanía, especialmente de los sectores más vulnerables.
En una entrevista realizada desde su oficina en la Colonia Anzures, Aguilar enfatiza que la certeza y la seguridad jurídica serán pilares para las inversiones en México. “Si se cumple con la ley, las inversiones estarán garantizadas”, declara, enfocándose en la importancia que tienen los empresarios en la economía del país. Aun así, subraya que el respeto a las normativas ambientales y la responsabilidad social son igualmente esenciales; cualquier violación a estas normativas podría obstaculizar el progreso económico deseado.
Un diagnóstico crítico de Aguilar resalta las “deudas” del sistema de justicia con varias comunidades. Su deseo es fortalecer el acceso a la justicia para sectores marginados, como indígenas y trabajadores agrícolas. Aboga por un cambio en la Corte que permita beneficiar a aquellos que históricamente han estado excluidos. Su visión no solo busca estabilizar el sistema judicial, sino también sanearlo de actos de corrupción y arbitrariedades, un legado que de alguna manera se remonta al deseo de Ricardo Flores Magón.
La reciente reforma constitucional, según Aguilar, es una oportunidad para revitalizar el Poder Judicial. Él expresa el sentido de urgencia en implementar cambios que atiendan las realidades sociales de México. “No se requieren grandes transformaciones”, asegura, reafirmando que las reformas deben ser diseñadas para y desde México, apuntando a un sistema que responda a las necesidades de sus ciudadanos.
A pesar de ser consciente de los retos que enfrentará, Aguilar manifiesta su tranquilidad y confianza en su capacidad para tomar decisiones difíciles. Alienta a la sociedad a depositar su fe en la Corte, prometiendo un servicio que priorice el interés general y no las ambiciones personales.
Finalmente, resalta la importancia de la cooperación y la comunicación con su predecesora, Norma Piña. Juntos buscan garantizar una transición fluida, un acto que refleja la disposición para trabajar unidos por un sistema judicial más efectivo y accesible.
Con todo esto, se abre una nueva etapa en la SCJN, marcada por la esperanza de un cambio sustancial que se traduzca en justicia real para todos los mexicanos. La información presentada se basa en datos hasta la fecha original de publicación (2025-07-10).
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


