En el panorama actual del turismo sostenible, las playas con certificación Bandera Azul se destacan como un símbolo de calidad y compromiso ambiental. Este distintivo, otorgado por la Foundation for Environmental Education (FEE), exige el cumplimiento de 33 criterios que abordan aspectos como limpieza, seguridad, accesibilidad y sostenibilidad. A partir del último reporte, el actual ranking muestra una fuerte concentración de playas certificadas en Europa, con datos actualizados hasta el 9 de julio de 2026, que revelan el estado de las costas más limpias y seguras del mundo.
España lidera con contundencia, al contar con 676 playas con Bandera Azul, superando su récord anterior de 621. Este incremento resalta la dedicación del país a la preservación de su extensa costa, que abarca aproximadamente 8,047 kilómetros, desde la Costa Brava hasta las islas Baleares. Un ejemplo notable es la playa de Burriana, en Nerja, famosa por su arena dorada y servicios que incluyen zonas de buceo y restaurantes.
El segundo lugar es ocupado por Grecia, con 624 playas certificadas. Entre ellas, 154 se ubican en la hermosa región de Creta, mientras que Halkidiki aporta 93. La Kampoudi Beach, accesible y apta para familias, destaca en esta región, ofreciendo una experiencia playera completa con instalaciones adecuadas.
En tercer lugar, Turquía alcanza 580 playas Bandera Azul. Este año, el país ha hecho hincapié en incluir playas públicas con acceso gratuito, como es el caso de Bodrum Türkbükü Public Beach, que se ha convertido en una referencia para el turismo familiar.
Italia no se queda atrás, sumando 525 playas certificadas, 14 más que en el año anterior. Liguria se erige como la región con mayor número de distinctions, mientras que Calabria ha hecho avances significativos en la preservación de sus costas. La playa de Locri, identificada como apropiada para niños, subraya este esfuerzo.
Portugal, con 396 playas acreditadas, celebra la longevidad de la Praia de Mira, que este año cumple 40 años ininterrumpidos con la Bandera Azul, un logro notable en relación con la sostenibilidad.
Francia, cuyo sistema de Bandera Azul data de 1985, cuenta con 387 playas certificadas que se extienden por todo su territorio, desde Normandía hasta la Costa Azul. Destacan sitios como Plage de Trez Goarem, localizada en un área ambientalmente protegida.
Dinamarca se suma a la lista con 140 playas, permitiendo el acceso de perros, lo que la convierte en un destino amigable para las familias con mascotas. La Søndervig Beach se posiciona como un lugar atractivo para actividades recreativas al aire libre.
México, el único país americano en el top 10, cuenta con 103 playas certificadas, principalmente en destinos turísticos como Los Cabos y Cancún. Cada una de estas playas representa un compromiso con la calidad ambiental y la accesibilidad.
Irlanda y Croacia cierran la lista con 85 y 78 playas certificadas, respectivamente. Irlanda ha visto un crecimiento en el número de playas certificadas, recuperando distinciones que no obtenía desde hace años. Croacia, aunque con menos playas, despliega una riqueza natural en su costa dálmata, que atrae a miles de turistas cada año.
Este panorama reafirma la importancia de la Bandera Azul como reflejo de las mejores prácticas en la gestión de playas, ofreciendo a los viajeros opciones seguras y limpias para disfrutar del sol y el mar.
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