La formación de los planetas, un proceso fascinante y complejo, puede ser reconstruida a través del análisis del polvo y el gas que rodean a estrellas jóvenes. Esta es la meta de Karina Maucó Coronado, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, quien ha dedicado su labor a investigar los discos protoplanetarios: estructuras giratorias que contienen los componentes esenciales para la creación de nuevos mundos.
Según Maucó Coronado, estos discos operan de manera similar a la formación de las estrellas. Presentan irregularidades en la distribución de su material que favorecen la concentración, permitiendo así el desarrollo de núcleos densos alrededor de estrellas de baja masa, como nuestro sol. Para desentrañar los secretos de estos componentes, su equipo recurre a observaciones de telescopios avanzados como el espacial James Webb y el terrestre ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array).
La investigación ha revelado que el hidrógeno es el elemento predominante en estos discos, seguido por el dióxido de carbono. Además, se han encontrado granos de polvo que incluyen compuestos de carbono, silicio y magnesio, que son análogos a los cuarzos, junto con regiones cristalizadas que podrían ser clave en la formación planetaria. Para identificar estos componentes, el equipo utiliza espectroscopía, una técnica que descompone la luz en sus diferentes frecuencias, permitiendo detectar las señales únicas de cada elemento. Este análisis proporciona información valiosa sobre la abundancia y las propiedades de los materiales presentes.
Maucó Coronado describe esta labor como una forma de “arqueología cósmica”, señalando que el trabajo requiere la colaboración de astrónomos, químicos y astroquímicos, un campo en creciente popularidad dentro de la astronomía. La investigación se avanza mediante la aplicación de interferometría, una técnica que utiliza la superposición de ondas para obtener datos de alta precisión. A través de este método, se pueden detectar líneas de gas como el monóxido y el dióxido de carbono en regiones donde las estrellas están en proceso de formación.
A través de ALMA, el equipo tiene el objetivo de caracterizar un número significativo de discos protoplanetarios. Esto les permitirá crear una muestra amplia que ofrecerá estadísticas sobre las condiciones físicas y químicas de estos discos y, en última instancia, contribuir a una mejor comprensión de cómo la abundancia de polvo, gas y diversas moléculas afecta la formación de planetas.
Los discos protoplanetarios son un fenómeno común en estrellas con masas que oscilan entre 0.1 y tres veces la del sol, y la investigación de Maucó Coronado se centra en estrellas muy jóvenes, con edades de hasta siete millones de años. “Estudiamos estos sistemas a gran escala para conocer sus propiedades globales y, disco a disco, revelamos su estructura y morfología”, subraya la investigadora. Estos descubrimientos no solo enriquecen nuestro conocimiento sobre la formación planetaria, sino que también abren nuevas preguntas sobre los procesos que dieron origen a nuestro propio sistema solar.
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