La revolución impresionista, un movimiento que transformó la manera de ver y crear arte, está viviendo sus últimos días en el Museo de Bellas Artes. A través de esta exposición, titulada “De Monet a Matisse”, las obras de 45 piezas de 26 artistas se presentan en un contexto muy especial; se conmemora el 150 aniversario de la primera exposición impresionista, que se llevó a cabo en 1874.
Curada originalmente por Nicole R. Myers y Barbara Thomas Lemmon del Museo de Arte de Dallas, la exposición en México ha sido adaptada para incluir obras que no estaban presentes en la versión anterior, brindando así una experiencia más enriquecedora. Además, se han implementado innovaciones como contenidos en lectura braille y guías de audio, lo que asegura un acceso inclusivo al arte.
La muestra se compone de cuatro secciones curatoriales: “Rebeldes con Causa”, “Notas de Campo”, “Efectos Colaterales” y “Por Siempre”. Esto permite a los visitantes explorar la dupla de Claude Monet y su influencia hasta los post impresionistas, destacando no solo el uso de colores y técnicas innovadoras, sino también el enfoque en la vida cotidiana y los cambios culturales de la Europa del siglo XIX.
Joshua Dalí Sánchez González, curador en jefe del Palacio de Bellas Artes, señala que los impresionistas fueron etiquetados de manera negativa en su tiempo, un término inicialmente utilizado de forma despectiva. Este grupo de artistas buscó desafiar las normas establecidas al presentar lo mundano y cotidiano como un tema digno de arte, utilizando técnicas que rompían con las tradiciones de la época. Este enfoque revolucionario también se sirvió de avances tecnológicos como tubos de óleo y caballetes transportables, lo que permitió a los artistas pintar al aire libre, capturando la luz y el movimiento de manera única.
La exposición no solo destaca la evolución de las técnicas pictóricas, sino que también refleja la vida moderna y las transformaciones sociales del momento, desde trenes y bodegones hasta retratos de trabajadores, todo ello en un entorno arquitectónico que acompaña la experiencia visual.
Para enriquecer aún más la visita, se han organizado múltiples actividades en el museo, incluyendo visitas guiadas y programas accesibles para grupos con diferentes necesidades. Más de 240 visitas especiales han sido realizadas, dirigidas a públicos diversos, lo que demuestra el compromiso del museo por hacer de esta exposición una oportunidad para todos.
Los interesados pueden disfrutar de esta colección impactante hasta el 27 de julio de 2025, de martes a domingo, con un costo de $95 pesos por entrada, mientras que ciertos grupos tienen acceso gratuito. Esta es una excelente oportunidad para sumergirse en la historia del arte y apreciar la evolución de una de las primeras vanguardias artísticas de la historia.
Para obtener más información y actualizaciones sobre la exposición, los visitantes pueden acceder a las redes sociales del museo o su sitio web.
La revolución impresionista no solo marca un periodo en el arte; es un testimonio de la capacidad del arte para adaptarse y reflejar la vida en constante cambio.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


