Hacer algunas transformaciones en la decoración de nuestra casa hacia colores más alegres, con detalles que evoquen las vacaciones… o sencillamente, añadiendo unas flores de colores que, nada más levantarnos, nos transmitan la energía de esta época tan bonita.
Colores alegres
Blanco, azul pastel, beige…Generalmente, apostamos por tonos suaves y más o menos neutros para decorar nuestra habitación. Y aunque, según la psicología del color, puede ser todo un acierto para crear un espacio de tranquilidad, lo cierto es que, de cara a la primavera, resulta mucho más apetecible darle alegría a este espacio con tonos más divertidos. Eso sí, en vez de pintar las paredes o comprarte una alfombra a todo color, haz como Belén Hostalet y aprovecha la ropa de cama (cojines, sábanas, edredón, etc.) para, sobre una paleta cromática neutra, sumarle los tonos que te apetezcan cada temporada.
Papel pintado
Una tendencia en decoración a la que cada vez se suman más chicas es el papel pintado, especialmente con motivos de la naturaleza que aporten un toque exótico a tu dormitorio. Utilízalo solo en una pared, a modo de cabecero de la cama, tal y como ha hecho la modelo Mirian Pérez con este papel blanco y negro que encaja tan bien con otros elementos naturales como la lámpara de mimbre o la manta de punto grueso.
Láminas y plantas
Precisamente a la hora de añadir detalles naturales, las plantas son, lógicamente, las ganadoras. Pero no necesitas grandes jarrones ni meses especiales para colocarlas: hazlo directamente sobre el suelo, combinándolas con cuadros, láminas enmarcadas o espejos. Seguramente hayas visto este estilo de decoración en las casas más bonitas, entre las que te recomendamos que eches un vistazo a la de la francesa Julie Sergent Ferreri.
Minimalismo y flores
La influencer alemana Leonie Hanne también tiene una casa preciosa, o eso parece al menos en cada foto que se toma en la misma. Eso sí, si las analizas en conjunto, verás que apenas aparecen muebles aparte de un par de espejos y esta silla beige con las patas doradas tan sencilla Gracias a los jarrones -que también coloca en el suelo- y las flores que siempre tiene en ellos, consigue un toque de color que queda genial -en las fotos, y en la vida real, suponemos-.
Una alfombra especial
Cuando las paredes, los muebles o el suelo son clásicos y en tonos neutros, hay que integrar piezas especiales (y coloridas) que añadan personalidad. ¿Por ejemplo? Una alfombra como la que tiene María Fernández-Rubíes en su vestidor. Si bien es cierto que los viajes suelen ser la excusa perfecta para comprar una, gracias a las decenas de plataformas deco que hay en la red, podrás encontrar una alfombra así de bonita y exótica sin salir de casa.


