Delcy Rodríguez, presidenta encargada del gobierno de facto de Venezuela, llegó este domingo a los Países Bajos con un objetivo claro: participar en la defensa de la causa venezolana ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Esta visita se produce en un contexto de tensión política y territorial, donde el tema del Esequibo, un territorio en disputa con Guyana, se erige como un punto central de controversia.
A su llegada, Rodríguez declaró: “En nombre del pueblo venezolano hemos llegado a los Países Bajos para defender la majestad y el vigor del Acuerdo de Ginebra de 1966”, subrayando la postura de Venezuela sobre la soberanía de Guyana Esequiba, un área que el gobierno venezolano considera parte de su territorio. Esta afirmación refleja la firmeza de la autoridad venezolana en un momento en el que las relaciones con Guyana son especialmente delicadas.
La participación de Rodríguez en este proceso jurisdiccional no está exenta de controversia. A pesar de estar sujeta a sanciones por parte de la Unión Europea, la mandataria sigue sosteniendo que Venezuela tiene el legítimo derecho sobre el Esequibo. La historia del Acuerdo de Ginebra de 1966, que busca una solución pacífica a la disputa territorial, proporciona el marco legal sobre el que se argumenta la posición venezolana.
Este caso no solo tiene implicaciones para Venezuela y Guyana, sino que también potencia el interés internacional en una resolución que podría reconfigurar dinámicas en la región del Caribe y Sudamérica. La CIJ ha sido responsable de decisiones en disputas territoriales en el pasado, y su fallo en este asunto podría marcar un precedente.
A medida que se acerca el inicio de las audiencias, la atención se centra en cómo se desarrollará la defensa venezolana y qué repercusiones podría tener tanto para las relaciones bilaterales entre Venezuela y Guyana como para los actores regionales y globales involucrados. En un horizonte geopolítico en constante cambio, la resolución de este conflicto podría tener efectos duraderos.
Esta información corresponde a la actualización de datos del 10 de mayo de 2026, y el desenlace de esta situación es un tema que merece seguirse de cerca, dado su potencial impacto en la estabilidad regional y la percepción internacional de ambos países.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


