Un nuevo litigio ha llamado la atención en la industria del entretenimiento, centrándose en Netflix y un inédito filme protagonizado por Nicolas Cage. En un documento legal de 16 páginas presentado en un tribunal federal de California, se alega que la plataforma de streaming no protegió adecuadamente la película, aún no estrenada, que fue supuestamente robada mientras descansaba en un disco duro.
La compañía británica Op-Fortitude, dirigida por Simon Afram, afirma haber invertido más de 45 millones de dólares en la producción de Fortitude, que promete fusionar la esencia de Ocean’s Eleven con el tono de Inglourious Basterds. La trama se centra en la vida de Duško Popov, un espía real que podría haber inspirado al icónico James Bond. La acusación sostiene que la película presenta una misión secreta conocida como Operación FORTITUDE, una compleja red de engaños que ayudó a la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial.
Bajo la dirección de Simon West, conocido por trabajos como Con Air, la película cuenta con un reparto estelar que incluye a Ben Kingsley y Michael Sheen. Según el litigio, la producción de Fortitude tomó siete años en completarse, rodándose en 35 mm para capturar la autenticidad de la era.
El 16 de junio, Op-Fortitude entregó a Netflix una copia digital sin cifrar de la película. Nueve días más tarde, un ejecutivo de Netflix, Sean Berney, envió un correo electrónico indicando que alguien había robado discos duros de sus escritorios. En él, mencionó que su equipo de seguridad estaba investigando el robo, y aunque mostró interés en ofrecer alguna compensación, subrayó que, en su visión, era poco probable que se recuperara algo valioso del incidente.
Sin embargo, los demandantes no se conforman con la simple restitución del costo del disco duro. Calculan que la película podría haber generado un ingreso estimado en 112.5 millones de dólares, basado en lo que consideran serían las expectativas de mercado por su exclusividad como obra inédita. En la demanda, se sostiene que la pérdida de control sobre la película afectó severamente su viabilidad comercial. Además, Afram y su equipo acusaron a Netflix de no ser cooperativos en el proceso y de no haber proporcionado información sobre una posible denuncia policial.
Los demandantes exigen un mínimo de 105 millones de dólares, además de intereses y otros daños. Por su parte, un portavoz de Netflix ha rechazado cualquier acusación de responsabilidad, argumentando que la película fue entregada sin las protecciones adecuadas y asegurando que la empresa se toma muy en serio la seguridad del contenido, recordando que aún no hay evidencia de que Fortitude haya sido filtrada.
En un giro interesante, Netflix sostiene que han tenido que lidiar con lo que consideran intentos de extorsión, debido a que los demandantes solicitaron 165 millones por la película antes de sentarse a la mesa de negociaciones de buena fe. A medida que el proceso continúa, la atención se centra en si Cage, un maestro de la actuación, podría tener que desempeñar no solo su papel en Fortitude, sino también como abogado en esta peculiar cadena de acontecimientos.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


