El próximo 9 de agosto, Jon Morillo, un ciclista de Irún, afrontará un desafío que ha dejado boquiabiertos a los entusiastas del ciclismo: completar diez Everesting en diez días consecutivos y en diez puertos de montaña distintos. Esta aventura culminará el 18 de agosto, tras recorrer casi 2.300 kilómetros y acumular alrededor de 90,000 metros de desnivel positivo.
Para aquellos no familiarizados con el término, un Everesting implica ascender repetidamente un mismo puerto hasta alcanzar la impresionante altura de 8,848 metros, el equivalente a la cima del Everest. Aunque este reto se ha llevado a cabo en múltiples ocasiones, Jon Morillo busca añadir un nivel adicional de dificultad, variando de un puerto a otro cada día y viajando entre Navarra y Gipuzkoa.
Morillo se ha preparado con dedicación durante más de una década en el mundo del ciclismo. Después de años de competiciones, se alejó temporalmente de la bicicleta debido a la falta de motivación, encontrando un nuevo interés en el trail running. Sin embargo, una lesión lo llevó a retomar el ciclismo con nuevas energías y un enfoque renovado. Su más reciente desafío lo motivó tras completar el Camino de Santiago, donde también se topó con el concepto de Everesting.
Desde enero, ha llevado a cabo un Everesting al mes y en abril se aventuró a realizar un triple Everesting, poniendo a prueba sus límites de resistencia. Esta preparación minuciosa ha sido clave para afrontar lo que Morillo describe como el mayor desafío de su carrera deportiva.
El recorrido comenzará con la ascensión en el puerto de Amezti, en Ituren, y se desplazará durante los primeros días por Navarra, antes de trasladarse a Gipuzkoa. Entre los desafíos destacados se cuentan la icónica subida de Jaizkibel, conocida en el ámbito del ciclismo vasco. El 18 de agosto cerrará la travesía en la ermitas de San Marcial, un lugar significativo, ya que representa el punto de partida de su primera experiencia de Everesting.
La logística de esta hazaña no es fácil; sus padres se han comprometido a coordinar el transporte y la organización diaria. Para ello, han alquilado una autocaravana, lo que facilitará su desplazamiento entre puertos en esos intensos diez días. Morillo prevé un descanso mínimo, estimando que solo podrá dormir entre tres y cuatro horas por noche.
Además, contará con el apoyo técnico y material necesario para afrontar esta aventura monumental. Morillo es embajador de Focus, que le proveerá bicicletas y equipamiento, y cuenta con el respaldo de Irumbay Center para optimizar su alimentación, vestimenta y recuperación muscular.
A través de este reto, Jon Morillo desea transmitir un mensaje de constancia y superación personal. Aspira a demostrar que los objetivos significativos requieren no solo esfuerzo, sino un compromiso diario y una preparación constante a lo largo del tiempo. Con los ojos puestos en el 9 de agosto, Jon no solo buscará batir récords, sino también descubrir hasta dónde puede llevar su pasión.
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