La tragedia que rodea la muerte de Diego Maradona sigue generando controversia en Argentina, mientras avanza un juicio que examina la responsabilidad del equipo médico que atendió al ícono del fútbol. En este contexto, Dalma Maradona, la hija mayor de la leyenda, rompió en llanto durante su testimonio en la audiencia número 17 del proceso, donde se encuentran acusados siete profesionales de la salud. Estos enfrentan cargos de homicidio con dolo eventual, un término que indica que eran conscientes de la posibilidad de que sus acciones pudieran provocar la muerte del “Diez”.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 debido a un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar, mientras se recuperaba de una neurocirugía en su hogar de Tigre, ubicado a 50 kilómetros al norte de Buenos Aires. La emotiva declaración de Dalma subrayó la falta de atención y la mala gestión en las condiciones de su internación. Ella afirmó que tanto la compañía de salud como los médicos se habían comprometido a brindarle a su padre una internación domiciliaria seria, que incluyera elementos básicos de atención, enfermeros capacitados y una ambulancia disponible 24 horas.
“Con el diario del lunes nos dimos cuenta que eso no era así”, expresó Dalma ante el tribunal de San Isidro. Un episodio crítico ocurrió durante una intoxicación, cuando la coordinadora de la internación consultó a las hijas acerca de cómo proceder. En aquel momento, solicitaron el traslado a un hospital, pero según Dalma, “no había ambulancia y nadie se estaba haciendo cargo de la situación”. Este tipo de descuidos ha llevado a cuestionar gravemente la idoneidad y las condiciones de la internación a la que fue sometido el astrofútbol.
Si las hijas hubieran tenido claridad sobre cómo se llevaba a cabo la internación, sostiene Dalma, su decisión habría sido diferente: “Si nos decían que no iba a haber ambulancia, no hubiera pasado, porque con las condiciones de mi papá eso era esencial”, apuntó con evidente angustia.
Además de los siete acusados, una octava enfermera enfrentará un juicio por separado ante un jurado. Todos ellos corren el riesgo de recibir penas de hasta 25 años de prisión. Este proceso judicial ha visto ya la comparecencia de Gianinna, hermana de Dalma, quien expresó de manera aún más contundente sus críticas hacia los médicos. La última hermana, Jana, de 30 años, también ha declarado sobre las responsabilidades en la muerte de su padre.
El juicio, que comenzó en abril y se espera que se extienda al menos hasta julio, se desarrolla con audiencias semanales, haciendo de este un caso que no solo toca la fibra emocional de la nación, sino que también plantea una profunda reflexión sobre la atención médica de figuras públicas y la responsabilidad que recae en los profesionales de la salud. La búsqueda de justicia continúa mientras el legado de Maradona perdura en la memoria colectiva argentina.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


