La agricultura en Querétaro se enfrenta a un notable desafío, con un descenso del 18.4% en el número de trabajadores del campo. Este fenómeno no solo impacta la economía local, sino que también pone en riesgo la seguridad alimentaria y el sustento de muchas familias en la región. Las estadísticas recientes revelan que en 2019 se registraron más de 22,000 trabajadores agrarios en la entidad, cifra que se ha reducido a menos de 18,000 en la actualidad.
Este retroceso en el sector agrícola puede atribuirse a varios factores, entre los que destacan la migración de mano de obra hacia áreas urbanas en búsqueda de mejores oportunidades laborales y la modernización de los procesos agrícolas que requieren menos personal. La combinación de estos elementos ha llevado a una disminución significativa en la mano de obra disponible para trabajar en los campos queretanos.
La situación se complica aún más con el cambio climático, que ha afectado los ciclos de producción y la disponibilidad de recursos hídricos. Los productores agrícolas en Querétaro se ven presionados a adaptarse a estas nuevas realidades, lo que también puede influir en la decisión de los trabajadores de permanecer en el sector agrícola. Se prevé que el clima incierto y las condiciones adversas en el campo, tales como sequías o inundaciones, continúen desincentivando la actividad agrícola y la estabilidad laboral.
Es fundamental que tanto el gobierno como las instituciones involucradas en el desarrollo rural pongan en marcha estrategias para revitalizar el sector agrícola. Esto podría incluir la implementación de programas de capacitación para mejorar las condiciones laborales y atraer nuevamente a trabajadores al campo, así como incentivos para la práctica de una agricultura más sostenible y resiliente.
Al abordar estos retos, Querétaro no solo podría revertir la tendencia de disminución en el número de trabajadores del campo, sino también fortalecer su economía local y garantizar el bienestar de las familias que dependen de la agricultura. La colaboración y el compromiso de todos los sectores son esenciales para enfrentar esta problemática y asegurar un futuro más próspero para la agricultura queretana.
La atención hacia el sector agrícola es más crítica que nunca, y es responsabilidad de toda la sociedad promover un entorno donde el trabajo en el campo sea valorado y sustentable, garantizando así la producción de alimentos y el desarrollo rural. Sin duda, el futuro de la agricultura en Querétaro dependerá de las acciones que se tomen hoy.
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