El consumo privado en México mostró señales notorias de debilidad al cierre de 2025, marcando un final de año complicado para los hogares mexicanos. En diciembre, se registró un descenso del 4.1% en el gasto privado, ajustado por estacionalidad. Esta contracción representa la mayor caída desde abril de 2020, período que coincide con el comienzo de la pandemia.
A la caída del consumo en diciembre se le atribuye una doble disminución en el gasto: los bienes registraron una baja del 2.0%, mientras que los servicios se desplomaron un 7.3% mensual, según datos del Indicador de Consumo Big Data BBVA Research. Esta tendencia a la baja se suma a la debilidad del consumo observada en noviembre, lo que confirma que la demanda interna se vio seriamente afectada durante el cuarto trimestre de 2025.
Saide Salazar, analista en BBVA Research, destacó que el gasto en terminales punto de venta, un indicador crucial para medir el consumo, ha sufrido una caída significativa en un contexto de incertidumbre prolongada y bajo crecimiento de la masa salarial real. En este sentido, la masa salarial creció solo un 4.0% en 2025, un descenso notable en comparación con el 6.7% alcanzado en 2024. Además, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) del INEGI terminó en diciembre con una disminución anual de 2.4 puntos, la más significativa desde el inicio de la pandemia, situándose en 44.7 puntos.
A pesar de este panorama adverso, Salazar anticipa una mejora gradual en 2026, impulsada por la recuperación salarial y una menor incertidumbre respecto a las políticas comerciales de Estados Unidos. Sin embargo, el inicio del año 2026 podría seguir siendo lento para el gasto privado.
Por otro lado, es importante destacar que el comercio electrónico mostró un crecimiento en diciembre, con un aumento del 3.6% mensual, recuperándose tras las caídas de noviembre, y situándose un 46.8% por encima de los niveles de principios de 2025. En contraste, el consumo en tiendas físicas cayó drásticamente un 4.4% mensual, acentuando la pérdida de dinamismo que se viene observando desde septiembre.
En términos de categorías, el consumo de alimentos apenas retrocedió un 1.2% mensual en diciembre, mientras que el gasto en productos para el cuidado de la salud disminuyó un 0.8%. Ambos sectores, aunque resistentes, vivieron un desaceleramiento comparativo en 2025 respecto al año anterior, cerrando con un crecimiento promedio del 6.9% y 5.1%, respectivamente.
El rubro de servicios también experimentó cambios, con el gasto en restaurantes cayendo un 2.9% mensual después de haber mostrado signos de crecimiento en noviembre, y el consumo en hoteles avanzando de manera marginal en un 0.1%. Sin embargo, la caída más significativa se observó en el sector del entretenimiento, donde el gasto se desplomó un 17.0% mensual, situándose 18.1 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado a inicios de 2025.
El futuro cercano presenta desafíos evidentes para el consumo privado en México, pero también atisbos de recuperación gradual que podrían mejorar la situación a medida que avanza 2026.
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