Una fascinante necrópolis megalítica ha sido descubierta cerca del yacimiento arqueológico del cabo de Trafalgar en Los Caños, Barbate, Cádiz. Este hallazgo se suma a la existencia de una anterior tumba de la Edad de Bronce, desenterrada hace un año, que contenía restos humanos y objetos funerarios, lo que confirma la importancia histórica de la zona.
Los investigadores han logrado situar cronológicamente esta necrópolis entre finales del III y principios del II milenio a.C., un periodo que nos conecta con las prácticas funerarias de antiguas civilizaciones en la región. La posibilidad de que exista una necrópolis prehistórica en el tómbolo de Trafalgar se planteó por primera vez en 1998, cuando unas prospecciones superficiales revelaron una estructura significativa. Este interés ha sido corroborado por las excavaciones realizadas recientemente, que han dado lugar al descubrimiento de una nueva tumba.
La nueva sepultura, a diferencia de la primera, presenta una tipología más compleja. Se ha documentado una construcción megalítica tipo tholos, caracterizada por un pequeño corredor formado por ortostatos (lajas verticales) y una cámara funeraria de planta circular construida con grandes piedras. La cámara, innovadora en su diseño, está compartimentada, algo poco habitual en este tipo de estructuras. Esta compartimentación podría sugerir una posible remodelación de la tumba a lo largo del tiempo, con un pilar de ortostatos verticales que crean varios espacios dentro de la cámara.
Dentro de la cámara también se ha encontrado un osario que contiene, al menos, cinco individuos, además de los restos de un solo individuo con una “cierta conexión anatómica” en la zona del corredor. Estas características no solo ofrecen valiosa información sobre las prácticas funerarias de aquella época, sino que también aportan un contexto constructivo extraordinario.
Las excavaciones, autorizadas por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, forman parte del proyecto Arqueostra, que investiga la relación entre la arqueología y la ostricultura romana. Tras estas primeras fases de trabajo, se procederá a cerrar la actividad arqueológica para garantizar la protección del yacimiento, con la intención de reanudar las excavaciones tras el verano.
Este descubrimiento refuerza la relevancia del cabo de Trafalgar no solo en el ámbito arqueológico, sino también en la comprensión de la historia antigua de la península ibérica. Las nuevas tecnologías y métodos de investigación continúan revelando secretos de nuestro pasado, permitiéndonos apreciar la riqueza cultural que define a esta parte del mundo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


