El escenario económico en Argentina ha tomado un giro notable bajo la presidencia de Javier Milei, centrando su atención en un conjunto de medidas estrictas para controlar los precios de los productos. Esta situación ha tenido un impacto evidente en la industria textil, donde las empresas se han visto obligadas a ajustar sus precios en un clima de desinflación.
La reciente liberalización de las importaciones ha llevado a las marcas de indumentaria a competir agresivamente en el mercado. Algunas de las principales etiquetas han informado de reducciones de precios de hasta un 50%, logrando así niveles que recuerdan a las tarifas de 2024. Alejandro Pernas, CEO de Sastrería González y voz influyente en la Cámara de la Industria Argentina de la Indumentaria (CIAI), señala que este cambio ha resultado en una disminución de costos cercana al 15% para las empresas que importan más del 80% de sus productos.
Con las nuevas políticas comerciales, las importaciones de ropa y textiles han aumentado de manera significativa en el primer trimestre del año, con incrementos del 86% en ropa y del 109% en textiles del hogar respecto al año anterior. Esta tendencia ha llevado a una reducción drástica de la participación de la industria nacional, alcanzando niveles históricos. Según el informe más reciente de Fundación ProTejer, la proporción de productos importados ha crecido del 56% al 67%, mientras que la presencia de la producción local se ha reducido del 44% al 33%.
Marcas como Equus, especializada en ropa masculina, han respondido con precios más accesibles, logrando reducciones de hasta el 40%. “Estamos comprometidos a apoyar a nuestros consumidores en este momento crucial de recuperación económica”, expresó Pedro Wolfsohn, CEO de Equus.
La tendencia a la baja en precios se manifiesta en el contexto de la temporada otoño-invierno, con Sastrería González reportando que importa entre el 30 y 35% de sus productos. Etiqueta Negra, otra marca que experimenta esta dinámica, comentó que también ha bajado precios, reflejando la nueva normativa tarifaria con un descenso promedio del 10%.
MOM Sport, con presencia en el país y en los Estados Unidos, ha optado por reducir sus precios en un 50% para estimular las ventas, una estrategia que destaca en un entorno altamente competitivo. Otras marcas han indicado que la carga impositiva y los costos de producción las han llevado a importar una mayor parte de su oferta, citando como ejemplo que una importante empresa de confección femenina ahora obtiene el 80% de sus productos de proveedores en China.
De acuerdo con el relevamiento de ProTejer, los precios de la ropa en el mercado local han aumentado a un ritmo más lento que el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Entre diciembre de 2023 y marzo de 2025, las prendas y calzado incrementaron su costo en un 92%, en contraste con una inflación que alcanzó el 136%.
Este análisis pone de relieve las continuas transformaciones de la industria textil argentina y cómo estas redefinen no sólo el comportamiento del consumidor, sino también la dinámica de la producción y el comercio en el país, revelando una historia de adaptación y cambio en medio de un ambiente económico desafiante.
(Información correspondiente a la fecha de publicación original: 2025-05-29 00:03:00).
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