La presidenta Claudia Sheinbaum ha inaugurado un proceso clave en la transformación del sistema de salud en México: la credencialización del Servicio Universal de Salud. Este innovador mecanismo, que busca avanzar hacia una atención médica universal, gratuita e interoperable, comenzará su registro en marzo de 2026 y se extenderá escalonadamente hasta diciembre de ese mismo año, con una inversión prevista de 3,500 millones de pesos.
La nueva credencial permitirá identificar a los ciudadanos dentro del sistema de salud pública y asociarlos con un expediente clínico único. Esto facilitará el acceso a servicios médicos en diversas instituciones, incluyendo el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y hospitales de Pemex y de las Fuerzas Armadas, sin considerar la afiliación inicial o el lugar de residencia.
El subsecretario de Integración Sectorial y Coordinación de Servicios de Atención Médica, Eduardo Clark, detalló que la credencial tendrá dos modalidades. La versión física será una tarjeta de plástico conteniendo información personal, CURP, datos de salud como el tipo de sangre, y códigos QR para acceder a la historia clínica. Por su parte, la versión digital estará disponible a partir de abril de 2026 a través de una aplicación móvil, que permitirá actualizaciones en tiempo real sin necesidad de llevar la tarjeta física.
El registro para obtener esta credencial comenzará entre el 1 y 2 de marzo de 2026, en un primer tramo que abarcará 12 a 14 entidades federativas, y finalizará el 31 de diciembre del mismo año. El proceso se organizará alfabéticamente, conforme a la letra inicial del apellido paterno, y se ejecutará en múltiples bloques regionales a medida que se equipen los módulos necesarios.
Para facilitar el registro, el gobierno desplegará 2,365 módulos y cerca de 10,000 estaciones a lo largo y ancho del país, que serán atendidos por 14,000 servidores de la nación, en un horario de 9:00 a 17:00 horas. La entrega de la credencial física se notificará unos seis semanas después del registro, ya sea por SMS o vía telefónica, y la versión digital se podrá descargar mediante un código QR.
Los requisitos para el registro son sencillos: los mayores de edad deberán presentar una identificación oficial con fotografía, CURP y un comprobante de domicilio. Para los menores, se requiere el acta de nacimiento con CURP, la identificación del tutor y un comprobante de domicilio.
Este sistema de credencialización permitirá contar con un expediente médico único, lo cual es crucial, ya que evitará la repetición de estudios clínicos, mejorará la toma de decisiones médicas y optimizará los recursos públicos. Asimismo, facilitará un sistema de “cámara de compensación” que permitirá a las instituciones cobrar digitalmente por la atención de pacientes que no les corresponden por afiliación, sin afectar su presupuesto.
Claudia Sheinbaum subrayó que durante 2026, la atención médica se continuará ofreciendo conforme a la afiliación actual, aunque las urgencias se atenderán en cualquier institución, independientemente de la derechohabiencia. La digitalización del sistema de salud se presenta, así, como un paso fundamental hacia la garantía del derecho constitucional a la salud, con la perspectiva de que la universalización se consolide progresivamente entre 2026 y 2030, a través de una mejor infraestructura, más personal y recursos adecuados.
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