Los precios internacionales del petróleo experimentaron una drástica caída este lunes, cediendo más de 5 dólares, lo que marca el mayor descenso desde 2022. Esta brusca reducción en los valores se produjo en un contexto caracterizado por la escalada de tensiones geopolíticas, en particular, tras los recientes ataques de Estados Unidos a instalaciones nucleares en Irán y la negativa de China ante la amenaza iraní de bloquear el Estrecho de Ormuz.
En la apertura de la jornada en Asia, el crudo Brent se desplomó 5.53 dólares, equivalente a un 7.18%, alcanzando un precio de 71.48 dólares por barril, lo que representa su peor descenso desde el 1 de agosto de 2022, cuando sufrió una caída del 9.07%. De manera similar, el crudo West Texas Intermediate (WTI) también retrocedió 5.53 dólares, o 7.22%, cerrando en 68.51 dólares. La mezcla mexicana de exportación se posicionó también en un descenso, concluyendo en 65.37 dólares, una baja del 7.16% o 5 dólares.
Tras el anuncio de un alto el fuego entre Irán e Israel, que pone fin a un conflicto de 12 días, los precios del petróleo continuaron en descenso. En una notable declaración, la potencia económica china rechazó la intención de Irán de emprender un bloqueo en el crucial Estrecho de Ormuz, un punto geográfico vital para el tránsito de petróleo, donde aproximadamente el 20% del crudo comercializado a nivel mundial es transportado.
Este estrecho es fundamental no solo para el comercio mundial de petróleo, sino también para los ingresos de Irán, Irak, Kuwait, Baréin y Qatar, que dependen en gran medida de este canal. La advertencia sobre un posible cierre en el Estrecho de Ormuz ha tenido repercusiones significativas en el mercado del petróleo, exponiendo la vulnerabilidad del sector a las tensiones geopolíticas en la región.
Ole Hansen, analista de Saxo Bank, destacó que hay una creciente preocupación sobre si Irán intentará interrumpir el tráfico de petroleros, lo que podría causar un aumento en los precios del petróleo, incluso sin un cierre efectivo, ya que la mera amenaza podría demorar los envíos en esta crítica vía de tránsito.
La Agencia Internacional de Energía subraya la importancia de este estrecho al indicar que el 20% de la producción energética mundial transita por la zona, indicando así su relevancia estratégica. Sin embargo, un cierre prolongado no solo afectaría el comercio global, sino que también podría causarle serios estragos a la economía iraní, convirtiendo al estrecho en un arma de doble filo.
Felipe Mendoza, analista de Mercados Financieros en ATFX LATAM, analizó que el entorno actual para los mercados financieros está marcado por una combinación volátil de tensiones geopolíticas, decisiones monetarias inciertas y un ciclo económico con señales mixtas. A medida que nos adentramos en la segunda mitad del año, el análisis sugiere que, si las tensiones en Oriente Medio no escalan, los activos de riesgo podrían tener un entorno favorable. Sin embargo, la incertidumbre persiste, y los movimientos en índices como el S&P 500 y el crudo Brent se convierten en barómetros esenciales del equilibrio entre el crecimiento y los riesgos estratégicos.
Como resultado de esta dinámica, las acciones de las empresas petroleras también vieron caídas. ConocoPhillips, una de las principales firmas en exploración y producción de petróleo, registró una caída del 3.15% hasta llegar a 91.71 dólares por unidad. Otras compañías, como Petrobras de Brasil y Exxon Mobil, también vieron retrocesos en sus cotizaciones, con caídas del 2.85% y 2.58%, respectivamente.
La información aquí expuesta corresponde a la fecha de publicación original, el 23 de junio de 2025, y el contexto geopolítico presenta variables que continúan evolucionando.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


