La premio nobel de la Paz Malala Yousafzai, quien ha sido la persona más joven en acceder a ese galardón, realiza su segunda visita a Pakistán, luego de que talibanes trataron de asesinarla hace 10 años con un tiro en la cabeza por defender la educación de las niñas.
La activista pakistaní, ahora residente del Reino Unido desde el atentado sufrido el 9 de octubre de 2012 cuando tenía 15 años, llegó el martes a Pakistán para visitar zonas afectadas por las inundaciones, en las que han fallecido más de mil 700 personas y afectado a 33 millones.
“Durante su visita, se espera que viaje a Dadu en (la provincia sureña de) Sindh y otras áreas en las que se reunirá con funcionarios paquistaníes”, dijo a EFE una fuente diplomática que pidió el anonimato.
La joven de 25 años llegó a Karachi, capital de Sindh, la mañana de este martes, coincidiendo con un aumento de la insurgencia en su natal Swat y con protestas por la muerte de un estudiante y un conductor de autobús a manos de delincuentes que les dispararon.
Malala Fund, una organización sin ánimo de lucro formada por la ganadora del Premio Nobel en 2014 y su padre, concedió una ayuda de emergencia al Comité Internacional de Rescate (IRC, por sus siglas en inglés) para apoyar las labores de ayuda y reconstruir diez escuelas gubernamentales dañadas por las devastadoras inundaciones en Pakistán.
Más de mil 700 personas han muerto, incluyendo 632 niños, según datos oficiales, como consecuencia de las fuertes lluvias.
Segunda visita en una ola de violencia
Se trata de la segunda visita de Malala a Pakistán desde su ataque, después de que en mayo de 2018 visitara su ciudad natal en un emotivo viaje en el que reivindicó el papel de las mujeres.
La visita de la activista coincide con un repunte de la insurgencia en el valle de Swat, donde vivía, fue atacada, y que fue un bastión de los talibanes paquistaníes entre 2007 y 2009, hasta que el Ejército retomó el control del territorio tras un operativo a gran escala contra los insurgentes.
Un conductor falleció y un estudiante de once años resultó herido el pasado lunes por disparos de bala cuando un grupo de asaltantes desconocidos abrieron fuego contra una furgoneta escolar en la zona de Guli Bagh, de acuerdo con un oficial de la sala de control de Policía de Swat, Mehran Khan.
El suceso, parte de una oleada de ataques, ha desatado este martes protestas en la región.
“Unas 15.000 personas se reunieron en Mingora (la capital regional) para protestar contra el incidente y la insurgencia”, dijo Khan.
Todas las escuelas privadas, incluyendo el centro donde Malala estudiaba, amanecieron hoy cerrados en protesta.
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