La reapertura del emblemático Estadio Azteca, con el partido entre México y Portugal, dejó un panorama mixto en cuanto a seguridad el pasado 29 de marzo de 2026. Aunque el evento en general se desarrolló de manera ordenada, estuvo marcado por incidentes que incluyeron detenciones y el trágico deceso de un aficionado, situación que ya está bajo investigación por las autoridades.
El operativo “Kukulcán”, implementado por el Gobierno de la Ciudad de México, obtuvo un saldo considerado “favorable”. La coordinación se realizó para garantizar un ambiente seguro tanto en los alrededores del estadio como en otros puntos como el Zócalo, donde alrededor de 10,000 personas disfrutaron del partido en una pantalla gigante. Desde horas antes del encuentro, las rutas de transporte público fueron utilizadas de manera masiva, movilizando cerca de 46,000 aficionados a través de servicios como RTP, Trolebús y Tren Ligero, evitando así el uso de automóviles en las cercanías del estadio.
Los aficionados accedieron al recinto a pie en la llamada “última milla”, donde se implementaron filtros de seguridad que, según las autoridades, permitieron un flujo ordenado y eficiente hacia el interior del estadio. Sin embargo, en el marco de la operación “Estadio Seguro”, se reportaron detenciones significativas: 17 personas fueron capturadas por diversas irregularidades, de las cuales 15 estaban relacionadas con la probable reventa de boletos, incluyendo a menores de edad, y 2 mujeres por posesión de droga. Estas últimas fueron sorprendidas con 21 bolsas de hierba seca y otros objetos personales, y están actualmente a disposición del Ministerio Público.
Además de las detenciones, se realizaron 537 pruebas del programa “Conduce Sin Alcohol” tanto en las cercanías como dentro del estadio, mostrando un compromiso por parte de las autoridades hacia la prevención de conductas de riesgo. El operativo incluyó vigilancia en accesos y gradas, así como la supervisión del traslado de aficionados desde diferentes puntos de la ciudad, garantizando la seguridad en cada etapa del evento.
Lamentablemente, la jornada estuvo marcada por la muerte de un aficionado al interior del Estadio Azteca, quien cayó desde la zona de palcos, lo que resultó fatal. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha iniciado una necropsia y continúa investigando las circunstancias que rodearon este incidente, con el objetivo de esclarecer lo ocurrido y determinar posibles responsabilidades.
A pesar de los delitos aislados y la tragedia en el evento, el ambiente general fue positivo, reforzando la importancia de la seguridad en grandes concentraciones de personas y la necesidad de mantener protocolos que salvaguarden a los asistentes. El análisis del evento será fundamental para futuras jornadas deportivas en la capital.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


